Cartas al director

Lic. Ronaldo López Urbina

Managua, 24 de Octubre del 2000

Lic. Mario Tapia
Director de la Revista
«Gente de Gallos»

Estimado Mario:

He leído y desmenuzado con sumo interés tu revista.

Te confieso con toda sinceridad del mundo que es la primera vez que llega un ejemplar a mis manos a pesar de la amistad, cercanía de hogar y profesión que nos une desde hace más de veinte años.

Sin embargo, quiero manifestarte que me siento sumamente sorprendido por tu singular interés, no sólo por el fascinante deporte de los Gallos y la vida interesante de los galleros, sino también por la inolvidable historia de los pueblos.

Tal es el caso del último número de tu revista; donde aparece la historia de Camoapa, por cierto este reportaje me imagino que te costó varios días de ardua investigación.

Para mí fue bastante curioso, saber que alguien que no es de Camoapa, que vive en Managua y que nació en Másatepe se interesara en un pueblo de Chontales, que por las circunstancias históricas ahora pertenece al departamento de Boaco.

Lo felicito por la entrevista que le realizó al trotamundo de Mariano Tablada Quintana y demás personajes pintorescos que son parte de la historia de ese querido terruño y que a todos los conocí, me refiero a los que están donde Dios los puso y los que no han emprendido es infinito viaje; sé que todo lo que dijeron en su pequeño pero significativo relato, están cierto como la salida del SOL el día de mañana.

Licenciado Tapia, le confieso que no soy gallero, pero conozco algunas de sus interioridades; entre ellas la crianza, sangre o linaje, reglas, técnicas de la jugada, apuestas de honor… cojo… cojo… cojo. Pongo… Pongo… Pongo… careo y otras cosas más del deporte de esos pequeños y bellos guerreros cantores del amanecer.

Me platicaba un amigo que en algunos lugares del mundo Los Gallos son adorados porque dicen que es el único animal que avisa a los cuatro vientos que ya terminó la noche y que por tanto ya se alejó el peligro de los esapantos.

 Otros dicen que el gallo con su canto hace correr a los demonios y así sucesivamente hay muchas historias de los gallos.

Pero lo que más me llama la atención en el reportaje histórico de la ciudad de Camoapa, es donde Usted y el escritor e historiador Andrés Mendoza Bravo, nos dan un hermoso panorama de esas serranías donde quedaron extasiados hombres como Thomás Belt, el inglés Melvin Palmer y el mismo Byron Colé, filibustero y periodista que demuestra en su crónica durante su visita a Camoapa la hospitalidad de sus habitantes, la belleza de sus praderas, el aire frío y confortante sólo comparado con el valle de Virginia, Estados Unidos, según el Filibustero y periodista.

En lo personal sigo pensando que este periodista y filibustero en su crónica al arribo a Camoapa, también demuestra los grandes conocimientos que tenía en ingeniería, agronomía y topografía, cuando describe el soplo del viento, las corrientes del aire frío, el drenaje de la meseta y el estudio del suelo.

Por último Mario quiero expresarte mi reconocimiento por tu valioso trabajo en pro de la cultura e historia de nuestros pueblos y cuando quiera regresar a Camoapa… Hágalo… sin ninguna vacilación y recuerde, que como lo diijo el filibustero y periodista antes mencionado después de la visita y crónica que hizo en Agosto de 1856.

«Cuando ascendíamos a la serranía llamada Camoapa, teníamos ante nuestros ojos un paisaje solamente gozado por segunda vez por americanos (norteamericanos). Continua diciendo en su crónica Byron Colé…

La gente de Camoapa son en su mayoría indios puros honrados y sencillos en apariencia y no darán ninguna dificultad al gobierno (de Walker), Agradeciendo tu atención,

Me despido de vos, tu amigo y colega.

Lic. Ronaldo López Urbina. (*)

Nota: Agradesco tu carta Ronaldo y tu valoración a la nota histórica de Camoapa, creo que resultó mejor de lo que esperaba yo.

Te recuerdo que cuando Thomás Belt visito y recorrió Nicaragua, una de sus mayores impresiones fue además de la belleza de nuestra tierra fue su tradición a la afición a los gallos, por ejemplo de Acoyapa dijo: «era común ver gallos amarrados en las patas de mesas y ver al cura de después de los servicios religiosos pasar con un par gallos debajo de los brazos».

Los gallos están íntimamente ligados a la historia en Nicaragua desde nuestro primer Jefe de Estado, don Juan Argüello, un gran gallero.

(*) Ronaldo es colega de origen camoapense con más de 20 años de trabajar en el gremio periodístico nacional.