A mi padre, ¡El coronel Sí tiene quien le escriba!

Masaya, 27 de enero del año 2015

“…Ya se sabe con seguridad que hay peleas en enero… La ilusión no se come – dijo la mujer. – No se come, pero alimenta replicó el coronel…”. Frase célebre de la novela: El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.

Esa misma ilusión que alimenta a mi padre en cada publicación de la revista cultural “Gente de Gallos”, espejismo que lo hace comparable con la terquedad que exclamaba el coronel a su mujer, porque, quería conservar un gallo de pelea, herencia de su hijo.

Hablar de mi padre aunque lo conozco de toda la vida, no es tan sencillo. No podría describir en pocas líneas todo lo que me ha enseñado. Sin embargo, las virtudes y características que le atañen como hombre son dignas de admirar. Me gustaría destacar la tenacidad y determinación que él le atribuye a su labor como: investigador, historiador y periodista, virtudes que le han encauzado su trabajo hacia la excelencia.

Siempre me ha manifestado que con esfuerzo y determinación se puede lograr cualquier objetivo previsto en la vida, no me cabe ninguna duda que es así. Justificación que me reafirmas, con las distintas publicaciones en tu revista. La cual, no sólo han contribuido con la formación y educación de los jóvenes y profesionales, sino que ha fomentado enormemente la cultura, tradiciones e historia de Nicaragua, tu mayor hazaña. No obstante, lograr alcanzar cien publicaciones conlleva una satisfacción infinita, de la cual, me emocionó grandemente por ti. Yo, más que nadie sé que tu revista ha sido tu sueño, pero también tu pesadilla.

Siempre he creído que las cosas no pasan por casualidad, sino por meritos. Y realmente, conozco el esfuerzo mostrado por mi padre por continuar con las publicaciones de su revista. Soy testigo del tiempo que le dedica, sobre todo del desvelo y empeño que le brinda día a día. Muchas veces mis hermanos, mi madre y yo, hemos sido vapuleados por la tensión y preocupación que junto con la diabetes que padece, se conjuran en su carácter, durante cada edición, pero, de igual manera compartimos juntos la complacencia que llega con la impresión y circulación de “Gente de Gallos”.

Me siento honrado de tenerte como padre, tus regaños y consejos me hicieron un mejor hombre. Aún recuerdo cuando me enseñaste a escribir en la computadora, me obligaste a levantar el texto de la novela: El coronel no tiene quien le escriba, porque, la deseabas publicar en la revista, esa anécdota me da mucha satisfacción, porque, me ha servido mucho. Sinceramente, agradezco todo lo bueno que me ha enseñado en la vida.

Asimismo, quiero felicitarte por este inmenso logro, y reafírmate que tu esposa, hijos y nietos te apoyaremos siempre; tu legado y aportes a la cultura, tradiciones y sobre todo a la historia, son un tesoro que Nicaragua en algún momento te agradecerá.

“La historia no se repite si no es en la mente de quien no la conoce”.
Khalil Gibran

Fraternamente, tu hijo.
Selser Eduardo Tapia Casco.

Articulo de la Revista Cultural Gente de Gallos, Enero-Febrero 2015