Apuntes de historia de la ciudad de León


Grabado de la ciudad de León de 1857.

Texto de
Mario Tapia
Miembro de la Academia de
Geografìa e Historia de Nicaragua (AGHN).

Parte 1 de 2

León a 496 años de fundada…

“Es verdad lo que digo, que sin un cristiano español obiese de ir desta Cibdad de León o de la Granada a las minas, y no sopiese el camino, no tiene necesidad de llevar quien se lo muestre, ni preguntar por el camino, más de irse por el rastro de los huesos de los indios muertos que hay hasta allá” Señala en una carta Francisco Castañeda Gobernador de Nicaragua en 1535 dirigida al rey de España.

 “En el catálogo de pasajeros a Indias”, tomado del archivo de este nombre en España y publicado en 1944, registra que con Rodrigo de Contreras llegaron 60 Españoles que se establecieron definitivamente en León viejo ellos fueron Juan de Torre, Juan de Tapia, Francisco de la Peña, Anton Rodríguez, Juan López, Francisco Rivera, Hernando de Orozco, García del Castillo, Cristóbal de León, Antonio Álvarez, Luis de la Cerda, Diego Flores, Juan de Arrieta, Domingo Vergara,  Diego Lucas, Diego Hernández Ballesteros, Luis de Lara, Miguel de Roa, Baltazar de Mendieta, Diego de Lucas, Gregorio de Saballos, Juan Ochoa y  Juan de Jiménez, quienes poblaron la ciudad y dieron origen a los primeros apellidos españoles a León, Nicaragua. El grabado de 1857, registra la catedral y ciudad de León durante la guerra nacional (Lamina suministrada a nuestra Revista Cultural Gente de Gallos por el recordado e ilustre historiador Doctor Alejandro Bolaños Gayer   

Un día después de cumplir cuatro años de fundada la ciudad de LEÓN, el 15 de  junio de 1524, el cronista español Gonzalo Oviedo y Valdés señala: “El Martes 16 de Junio  de 1528, los 18 cadáveres mutilados quedan tendidos en la plaza de LEON para escarmiento de los INDIOS, hasta que Pedro Arias de Ávila manda pregonar el permiso de retirarlos, al cuarto día, cuando el hedor es insoportable”.

El crimen contra los 18 caciques, fue la represalia de Pedro Arias Ávila (conocido como Pedrarias) por la muerte de seis españoles, a quienes los aborígenes se comen con todo y sus caballos.

Lo anterior fue el preludio del exterminio de nuestros aborígenes nicaragüenses a manos de los conquistadores, en los primeros 20 años de colonia 1523 – 1540. Cuando Gil González exploró Nicaragua en 1523, existían en el país 600,000 aborígenes, solo en la zona de Imabite donde se fundó la ciudad de LEON, habían 15 mil naturales; en dos décadas los 600,000, los redujeron a 11,137 (once mil ciento treinta y siete). Según registra el gran censo de 1548.

Fachada de la catedral de León.
Fachada de la catedral de León.

El Conquistador Francisco Fernández (o Hernández) de Córdoba fundó cuatro ciudades en 1524 en Nicaragua: Granada, León, Bruselas, en la zona de Nicoya (destruida por Diego López de Salcedo) y Ciudad Segovia  (hoy Ciudad Antigua). Según algunos historiadores la ciudad de  León fue fundada entre el 15 o 19 de Junio de ese año y fue trazada personalmente por Francisco Fernández (o Hernández) con estadal (medida) sevillana según el escribano Real Diego de Tapia.

La ruta trágica

Una carta fechada el 1 de Mayo de 1533, por el Gobernador de hecho Licdo.  Francisco de Castañeda dirigida al Rey y publicada en la Pág. 276, del tomo III de la Colección Somoza del Dr. Andrés Vega Bolaños, dice textualmente : “Es verdad lo que digo, que si un cristiano español obiese de ir desta Cibdad de León o de la Granada a las minas, y no sopiese el camino,  no tiene necesidad de llevar quien se lo muestre, ni preguntar por el camino, más de irse por el rastro de los huesos de los indios muertos que hay hasta allá”.

Lo anterior  fue a lo que historiadores y los mismos cronistas llamaron la tristemente “Ruta Trágica”, ya que todo el camino que conducía  de (Imabite) LEON,  a las minas de San Juan de Limay y de Granada a las mismas, estaba marcado y señalado por los cuerpos  a la intemperie de centenares de miles de aborígenes. Los huesos sirvieron para que ningún nuevo “conquistador “se perdiera en busca del preciado oro de los yacimientos de Las Segovias.

Fray Bartolomé de las Casas, quien vivió en León en 1535, donde fundó un convento, en una carta al rey, referente al odioso y nefasto negocio de exportar aborígenes, en cita que incluye en su Obra el Dr. Ayón, dice: “Pedían cada cuatro o cinco meses, o cada vez que alguno alcanzaba la GRACIA o licencia del Gobernador, al cacique cincuenta esclavos, con amenaza de que si no los daba lo habían de quemar vivo o echar a los perros bravos. Iban los señores por sus pueblos y tomaban: lo primero todos los huérfanos, y después pedían a quien tenían hijos legítimos, uno, y a quien tenían tres hijas, las dos, y no de los más indispuestos, sino escogidos y de tal estatura, como les daba el español una vara; y de esta manera cumplía el cacique el número que el tirano le pedía, con grandes alaridos y llantos del pueblo. Como esto se hacía tantas veces, asolaron desde el año de 1523 hasta el año 1533 todo aquel reino, llevando todas aquellas muchedumbres de indios, siendo tan libres como yo, a vender por esclavos a Panamá y al Perú, donde TODOS SON MUERTOS”, concluye la crónica.

Tanto Pedro Arias de Ávila y su mujer Isabel Bobadilla de Peñaloza, según la historia eran de las mejores familias de España de su época. Pedro Arias de Ávila, había heredado una gran fortuna de su tío Juan Arias Obispo de Segovia, su esposa Isabel era hija del comendador de Calatrava y sobrina de la primera Marquesa de Moya. Tanto los Arias, como el Capitán Diego López de Salcedo, Gobernador interino y quien se llevó a  Honduras 381 aborígenes como botín, el Licdo. Francisco Castañeda, Gobernador de hecho y el “yernazo” de los Arias , Rodrigo Contreras, sumaron todas sus maldades para cometer el  primer GENOCIDIO, escribir y dejar en León y en Nicaragua las páginas más tristes y negras de nuestra   HISTORIA.

En menos de 20 años, más de MEDIO MILLON DE NICARAGUENSES, fueron exterminados: descuartizados por los perros, reventados con el duro trabajo en las minas, sin comida, descanso, horario, derechos, ni justicia, separados hijos de sus padres y familias, sus mujeres, jóvenes y niñas son preñadas y violadas como simples vientres reproductivos. Sumidos en la peor pobreza y abatidos por todo tipo de enfermedades, también llegadas de Europa, despojados de sus tierras y sus bienes y obligados a trabajar sin ninguna remuneración, miles fueron mantenidos en corrales y barracas hasta su  muerte.

calle de San Juan, León. Grabado del siglo pasado (tomado del cuaderno número  del instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica.
Calle de San Juan, León. Grabado del siglo pasado (Tomado del cuaderno Número 5 del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica.

Errados como animales con el sello de la corona española en sus rostros y exportados como esclavos para el trabajo minero de Ecuador, Chile y Perú en donde su sangre y huesos aumentaron las riquezas de la Corona Española y los bolsillos de los nuevos ricos de América y especialmente de los exportadores de Nicaragua.

Las casas reales de León

Existieron dos casas reales (o de Fundición) en León Viejo: la primera fue fundada en 1528 por Pedro Arias  de Ávila, donde la corona cobraba los tributos y quitaba el “quinto” a los encomendadores sobre el oro sustraído en las minas, el que era sellado para  demostrar que dicho oro ya había pagado su aporte  a la corona.

La primera fundición de oro  en Nicaragua, dura del 3 de Agosto al 22 de Octubre del mismo año, en ellas existía un horario de fundición, de 6 a 10 de la mañana y de 3 a 5 de la tarde. Nadie podía fundir oro más que las casas reales.

Estas casas eran las  más importantes de la ciudad, eran ni más ni menos el actual “Wall Street” de New York, en ellas se pagaban los tributos, deudas y se hacían las divisiones de encomiendas, se herraban a los aborígenes en los rostros con el sello de la corona española. Para los conquistadores españoles, los aborígenes eran animales o cualquier “mercancía”.

“No es  éste, señor, el camino de Cristo: no la manera de predicar su Evangelio; no el modo e costumbre de convertir las almas, sino propia la vía que tomó Mahoma, y aun peor que Mahoma, que decía haber venido invi amorum: porque, a los que por armas sojuzgaba y su secta creían, daba la vida. Aquí, a los que con alegría y gana se subjectan y reciben a su Dios, los españoles despedazan los indios e infiernan las ánimas…”, testifica Fray Bartolomé de las Casas, en carta dirigida a la corona, fechada en Granada, el 15 de octubre de 1535.

León: Historia de Nicaragua

Hablar de LEÓN, es hablar de la historia de Nicaragua. Nuestro desdichado país fue descubierto por el Almirante italiano Genovés Cristóbal Colón, en su cuarto y último viaje: “Llegué al cabo de “Gracias a Dios”, y de allí me dio Nuestro Señor próspero el viento y corrientes. Esto fue a 12 de Septiembre de 1502.  Ochenta y ocho días había que no me había dejado espantable tormenta, atando que no vide el sol ni estrellas por  mar. Llegué a tierra de Cariay, adonde me detuve a remediar los navíos y bastimentos y dar aliento a la gente, que venía muy enferma”. Señala Cristóbal Colón en su diario.

En 1523, veintiún años después de Colón, el Capitán Gil González de Ávila descubrió , toda la zona del pacifico de Nicaragua entre ellos el lago Cocibolca, al que nombró “Mar Dulce”,  sosteniendo  un encuentro con el cacique Diriangén, el 17 de Abril del mismo año.

Mientras González, descubridor del Pacifico del país viaja a España a solicitar su nombramiento como gobernador de nuestras tierras, Pedro Arias de Ávila, Gobernador de Castilla de Oro y residente en Panamá, envió a su capitán Francisco  Fernández (o Hernández) de Córdoba para que siguiendo la ruta abierta por González, explore más el país y tome posesión de ella.

La ciudad de LEON, fue fundada el 15 de junio, otros dicen que el 19 de 1524 (no se ha encontrado la partida de nacimiento de LEON) día de la Santísima Trinidad, por Francisco Fernández (o Hernández) de Córdoba, en la provincia de Imabite , (llamada de Nagrando, por el cronista Gonzalo Oviedo ) a orillas del Lago Xolotlán a dos leguas o poco más de un alto monte (Momotombo), donde vivían aproximadamente 15 mil aborígenes, según el mismo Pedro Arias de Avila indica en carta enviada al emperador español en 1525.

Ruinas de la primera ciudad de León, abandonada por sus habitantes el 10  de enero de 1610 y sepultada por la erupción volcánica del Momotombo, Descubiertas por el historiador y arqueólogo leonés Don Alfonso Argüello Argüello en los años 60 con el patrocinio de la Universidad de León.
Ruinas de la primera ciudad de León, abandonada por sus habitantes el 10 de enero de 1610 y sepultada por la erupción volcánica del Momotombo, Descubiertas por el historiador y arqueólogo leonés Don Alfonso Argüello Argüello en los años 60 con el patrocinio de la Universidad de León.

El primer alcalde de León.

Su primer Alcalde ordinario fue Don Sebastián de Benalcázar, quien tenía todos los privilegios y franquicias de los ediles de España Benalcázar, fue luego el célebre conquistador y fundador de Quito, Ecuador y las ciudades de Cali y Popoyán en Colombia, y compañero de Francisco Pizarro conquistador del Perú.

La provincia de Nagrando donde se fundó LEON, dependía del Cacicazgo de  Subtiava, eran aborígenes de origen Chorotega que llegaron al país en los años 606 y 629  de nuestra era, desplazando a los quiribíes, caribíes o kiribíes al este del país. La mayoría de las tribus que poblaron Nicaragua eran Chorotegas o Toltecas llegados de Chiapas, tribus de México que practicaron el canibalismo y los sacrificios humanos a sus dioses. Nuestros aborígenes no practicaron la esclavitud, más que para los tahúres que no pagaban sus  deudas, ladrones o hijos incorregibles, algunos por la pobreza también  vendieron a sus hijos.

Los 50 pueblos de León

En 1548, León lo conformaban 50 pueblos. El Cacicazgo de Subtiava lo comprendían los siguientes pueblos  indígenas: Olocotón, Subtiava, Mahometombo, Pueblo Nuevo (La Paz Centro), Nabitia, Molasecoyale, Huehuegagalpa, Mabiti, (donde se fundó LEON), Xocotega, Zapotega, Gualteveo, Mamey, Deacosasco, Comagua, Niagalpa, Cocoayagua, Mescalez, Teaotega, Condega, Juanagasta, Totogalpa, Juanagastilla, Zumbazagua, Telica, Naloaque (Quezalguaque), Limay, Olomega, Mateari o Mateare, Estanguiz (Estanzuela, de Esteli) y Nagarote. El Cacicazgo de Subtiava fue la comunidad aborigen más grande  de Nicaragua, comprendió lo que hoy es Nueva Segovia, Estelí, parte  de Managua, Chinandega y por supuesto, todo León.

León y Subtiava, han estado ligados en la historia de Nicaragua como “uña y carne”. Subtiava significa en lengua nahualt “rio de los caracolitos negros”, es un pueblo lleno de historia y que merece estudio más profundo. Todos los cronistas escribieron sobre su dura resistencia a la conquista española. Su último jefe aborigen fue el Cacique Adiact, ahorcado en 1610, en una de las ramas del  famoso “tamarindón” de dicho pueblo, por supuestas informaciones de que se sublevaría en contra de los conquistadores.

El tamarindón de Subtiava, en donde los españoles ahorcaron al cacique Adiact en 1610.
El tamarindón de Subtiava, en donde los españoles ahorcaron al cacique Adiact en 1610.

La lucha de los encomendadores por obtener la jurisdicción de Subtiava, generó muchas veces grandes  rivalidades entre españoles, como la desatada en  1681, que provocó grandes crueldades contra los subtiavas, robando sus artes, frutos e industrias y obligándolos a trabajar más para los encomendadores. En 1694 se creó el Corregimiento de Subtiava.

Orígenes de los nicaragüenses

En una crónica de Gonzalo Oviedo, se narra una conversación entre Fray Francisco Bobadilla y trece caciques aborígenes realizadas en la comunidad de Tola, Rivas, donde los últimos narran sus orígenes y porqué huyeron de sus verdugos para caer en manos de otros peores. Triste historia de nuestros antepasados y pobladores de Nicaragua.

En una de sus partes expresa “No somos naturales de aquesta tierra, é há  mucho tiempo que  de nuestros predecesores vinieron á ella, é no se nos acuerda qué tanto há, porque en  aquella tierra tenían amos, á quienes servían, é los tractaban mal… En arar é sembrar e servir, como agora servimos a los chipstianos e aquellos sus amos los tenían para esto é los camían, é por esso dexaron sus casas de miedo é vinieron  a  á esta tierra de Nicaragua…”, señala la crónica de Oviedo.

vista panorámica cerro negro
Vista panorámica del  Cerro Negro y la ciudad de León.

Decapitan a fundador de León

Dos años después de fundar LEON en 1526, Francisco Fernández (o Hernández) de Córdoba fue decapitado por Pedro Arias de Avila, en la plaza de la ciudad que fundó. Según algunos historiadores Fernández (o Hernández) de Córdoba se había arreglado con Hernán Cortés para insurreccionarse en contra de Pedro Arias y buscar la Gobernación de Nicaragua, lo que le costó  la vida.

Sobre los cadáveres de nuestros aborígenes, sus enemigos y ambiciones, el 11 de Abril de 1528, Pedro Arias de Avila fue  nombrado Gobernador de Nicaragua, estableciéndose definitivamente en la ciudad de LEON.

EL  16 de junio de 1528, sesenta y siete  días después de ser nombrado Gobernador de Nicaragua, Pedro Arias de Avila descuartiza con sus perros  a 18 Caciques rebeldes del Valle de Olocotón y luego los colgó para escarmiento de los aborígenes en la plaza de la ciudad frente a la  iglesia, según el cronista Gonzalo Oviedo.

La iglesia y sus conventos

En 1528, se funda en LEON el primer Convento de Frailes Dominicos, después el de los Mercedarios y  más  tarde el de los Franciscanos. El 26 de Febrero de 1531 fue creada  la Diócesis de LEÓN, con jurisdicción en toda Nicaragua y Costa Rica, por el Papa Clemente VII, aunque la Bula correspondiente fue expedida por su sucesor Pablo III  en 1534.

El primer Obispo de LEON fue  Vn. Diego Alvares de Osorio. La Diócesis de LEON era  Sufráganea de Sevilla, España desde 1534 a 1604. Después de 1604 a 1743, lo fue de Lima, Perú, De 1743 a 1913 fue de Guatemala y desde 1913 es Sufráganea de Managua.

El terror de los gobernantes

El 6 de Junio de 1531, muere en LEON Pedro Arias de Avila, siendo sepultado en la Iglesia La Merced, no se sabe si sus restos están ahí o si sus familiares los trasladaron a otro lugar.

Al Gobernador Pedro Arias de Avila le sucedió interinamente el Alcalde Mayor Francisco de Castañeda (1531 a 1535) y a éste, en propiedad, el yerno de Pedro Arias de Avila, Rodrigo de Contreras. A todos los conquistadores de esa época se los catalogan los mismos cronistas como  bárbaros y crueles asesinos, sin embargo, algunos señalan a Rodrigo de Contreras como el más criminal de todos en contra de la población aborigen y los mismos españoles, Contreras  se adjudicó  casi todas las “encomiendas” y pueblos aborígenes para él y su familia.

El burdel de las Pedrarias

Y para cerrar con broche de oro la “triste historia” de los nicaragüenses, la viuda de Pedro Arias de Avila, Doña Isabel Bobadilla de Peñalosa, llega a LEON en 1531, con orden de los Reyes de España para que le entreguen todos los bienes ganados con “sus servicios a la corona” por su marido Pedro Arias de Avila y por su “gran labor” en la Provincia.

Isabel Bobadilla de Peñalosa, con toda su herencia y su gran habilidad de “celestina” instaló en el Realejo el “Primer Burdel” de Nicaragua y del Nuevo Mundo, logrando enriquecerse más y prostituir a  gran cantidad de aborígenes y hasta sus mismas paisanas.

El  inventor de la “leonesa”

La historia registra al español Francisco de Castañeda, como el inventor de “la leonesa”, quien después de ejercer interinamente como Gobernador de León y Nicaragua desde 1531 a  1535 y hacer entrega de la gubernatura a Rodrigo de Contreras, huyó de Nicaragua, llevándose barcos, 900  aborígenes como mercadería y gran cantidad de cuentas sin pagar a sus paisanos residentes en la ciudad, inventando de esta manera la famosa “leonesa”.

la gigantona de León.
La gigantona de León.

Doscientos españoles inician la conquista

En 1523, cuando 200 españoles iniciaron la conquista de Nicaragua, la población de nuestro país tenía más de 600,000 habitantes. El latrocinio y crímenes cometidos por los españoles,  redujo la población a  la mínima expresión.

La conquista de Perú, Chile y Ecuador, después de Nicaragua, con mayores  territorios y el gran potencial minero, trajo al pueblo de Nicaragua una tragedia más: LA ESCLAVITUD Y EXPORTACION DE NUESTROS ABORIGENES.

Gran parte del avituallamiento material y humano de la conquista de Perú, Ecuador y Chile, salió de Nicaragua, por ende de LEON: comida, caballos y yeguadas, (que diera origen al famoso caballo peruano) y nicaragüenses ESCLAVIZADOS.

En LEON vivieron y de ahí partieron; Hernando de Soto Gobernador de la Florida y descubridor del Rio Mississippi, el Capitán Martín de Estete, sobrino de Pedro Arias de Avila y famoso por sus expediciones criminales y sangrientas en Usulután, El Salvador.

Los  encomendadores, en poco tiempo conquistan, esclavizan y exportan a las tribus del litoral del Pacifico y el centro de Nicaragua, quienes vivían en perpetuas  guerras  intestinas. A los aborígenes simplemente los recogían como ganado y los conducían a El Realejo, montándolos como manadas en los barcos, para venderlos en los  mercados de esclavos de Panamá y Perú.

Todo lo anterior, hizo que León y Nicaragua en 1535 perdiesen su población, a lo que se sumó una peste  bubónica entre 1829  -31 y la llegada del sarampión, rubéola y otras enfermedades del viejo continente a América 1532 -34, la hambruna y matanzas salvajes. Fue tal la crueldad, que las aborígenes se negaron a seguir pariendo, para que sus hijos no fuesen esclavos, provocando LA FAMOSA HUELGA DEL UTERO.

Cuando se levanta el primer gran censo en 1548, en LEON y el resto de Nicaragua, ya  solo quedan 11,137 aborígenes de los 600,000 que se estima habían en 1520.

“Leyes nuevas en defensa de los aborigenes”

De 1532 a 1536, LEON se convirtió en uno de los escenarios continentales más controversiales en defensa de los primeros “Derechos Humanos”  de los aborígenes, que se conoció como “la gran polémica” o “el revisionismo crítico”, fue aquí donde se destacaron los Frailes Dominicos encabezados por el Padre Montesinos y Fray Bartolomé de las Casas, este último fue quien más se interesa por la situación de los nicaragüenses y se enfrenta al Gobernador Rodrigo de Contreras, provocando la expulsión de los padres Dominicos de la Provincia  y la muerte del primer Obispo de Nicaragua  Vn. Diego Alvares de Osorio, a partir de un fuerte disgusto con el Gobernador.

La lucha por los “Derechos Humanos” de los aborígenes nicaragüenses, aunque tarde, alcanza dimensiones profundas al intervenir en ella  desde la Universidad de Salamanca, el Padre Dominico Francisco De Vittoria y el Papa Pablo III, resultando de ellos la promulgación por Carlos V de las “Leyes Nuevas” en 1542.

Incluso se llevó ante el Papa Pablo III, a aborígenes para que el Jefe de la Iglesia comprobara personalmente que eran seres humanos y no merecían el trato de animales que les daban los encomendadores.

Fue tal la crueldad de los conquistadores en contra de nuestros aborígenes que el cronista, Pedro Álvarez Rubiano, expreso en una de sus notas sobre Pedro Arias y sus encomendadores: “De esta manera, quemando, matando, robando y despoblando, predicó el Evangelio Pedro Arias de Avila y cumplió las instrucciones de los Católicos Reyes de Castilla y de León.”

La lucha de Fray Bartolomé de las Casas evitó el exterminio de los aborígenes nicaragüenses, fue el principio de la repoblación  y la implantación de la esclavitud para los negros traídos del Caribe y África.

La abolición de encomienda de servicio

Las Nuevas Leyes, abolieron las encomiendas de servicio y obligaron a los encomendadores a dar la libertad a los aborígenes y permitirles el mantenimiento de la propiedad agraria comunal (Comunidades Indígenas), derechos a la propiedad que  475 años después, Subtiava y otros pueblos siguen esperando obtener del actual gobierno.


Las autoridades de León a pasar de las amenazas del Cerro Negro y los retumbos del Momotombo, organizan diversas actividades sociales para conmemorar los 475 años de la fundación de la ciudad en 1524.

Para hacer cumplir  las “Leyes Nuevas”, fue encargado el Obispo Fray Antonio Valdivieso (de la orden Dominico), que logró la destitución de Rodrigo de Contreras y la devolución de todas sus encomiendas. Esto provocó la ira de toda la familia Contreras  y mientras el exgobernador se iba a España, buscando inútilmente defensa de sus intereses, sus hijos se levantaron en armas contra el rey proclamando príncipe a su padre y asesinando de varias puñaladas al Obispo Valdivieso en su casa de LEON, en presencia de su madre Doña Catalina Alvares Calvante, en cuyos brazos murió el 16 de Febrero de 1549, según apunta el cronista Fray Pedro Agustín Morel de Santa Cruz. El asesinato de Valdivieso fue planeado por los  Contreras en la ciudad de Granada.

60 años de penas y sufrimientos de León Viejo

Después del asesinato de Fray Antonio Valdivieso, la ciudad decae producto de lo insalubre del clima y las malas tierras para el cultivo, despoblándose aún más, a lo que se sumaron las repetidas erupciones del Momotombo, con expulsiones de gases, arena y cenizas que los leoneses atribuyeron a castigo del cielo por el crimen de los Contreras en contra de Fray Antonio Valdivieso Nuevamente el Momotombo vuelve a rugir 399 años  después, para recordarnos que debemos mesurar nuestro comportamiento.

A finales del siglo XVI, las autoridades locales solicitaron el traslado de la ciudad a seis leguas al occidente, donde habían tierras fértiles, pueblos indígenas más desarrollados (Subtiava), ríos y una  distancia más próxima al mar. En 1602, el Fiscal de la Audiencia de Guatemala, Bartolomé de la Canal, escogió el sitio, en colindancia del pueblo aborigen de Subtiava, para esta época ya era un Municipio integrado al Corregimiento de Quezalguaque.

Un terremoto ocurrido el 11 de Enero de 1610 precipitó la decisión, y sin tener el permiso oficial de España, se procedió a trasladar la ciudad, reinstalándola el 16  del mismo mes. El traslado fue encabezado por el “Alcalde Ordinario” de la ciudad, Capitán Pedro Munguía de Mendiola.

Uno de los documentos históricos expresa: “de derecho funda y muda la dicha ciudad de León en este asiento y Catedral de ciudad donde al presente está en señal de posesión mandó repicar las campanas de la dicha Catedral y poner una cruz en la parte y lugar donde sea de fundar y edificar la dicha iglesia Catedral puso horca  y cuchillo en la plaza en nombre del Rey Don Felipe III”.

Al día siguiente 17, a las ocho de la mañana, celebró misa en la Iglesia de Subtiava el Padre Juan Gómez, con asistencia de las autoridades religiosas y civiles de León. Luego, el 19 de enero de 1610, el Capitán Pedro Munguía de Mendiola, hizo el trazado de la ciudad.

El Alcalde de Subtiava Miguel Antón, en sesión especial del Cabildo, levantó un acta de “saludo y recibimiento”, que fue leída a los  recién llegados, mando a construir grandes enramadas en la plaza de Subtiava, para alojar a los peregrinos, en tanto las autoridades civiles, militares y religiosas de León Viejo, fueron cómodamente instaladas en la propia iglesia parroquial de San Juan Bautista.


Iglesia San Juan Bautista en el barrio de Subtiava, donde durmieron después de arribar al lugar donde fundarían la nueva ciudad de León. Entre las autoridades estaba el Capitán pedro Munguía Y Mendiola, fundador de la ciudad en 1610.

León incendiado

La lucha por apoderarse como aves de rapiña de los despojos de nuestros pueblos, despertó la piratería de otros  países europeos como los holandeses, franceses y británicos, quienes comenzaron a robar en los ríos  y en alta mar a los barcos españoles e incendiar ciudades  enteras; el 21 de Agosto de 1685, la ciudad de LEON sufrió la destrucción de su catedral, conventos y hospital a manos del pirata holandés Dampier.

Pedro Agustín Morel de  Santa Cruz, quien visita León el 11 de Septiembre de 1752, describe a la ciudad de la siguiente forma: “El clima seco y tan cálido en el verano, que desde el mediodía hasta las doce de la noche, corre  un ambiente que huele a fuego”  y  lo atribuye a la cadena volcánica que rodea la ciudad, agregando “La población se comprende de nueve iglesias, es saber la Catedral, San Francisco, La Merced, San Juan de Dios, San Juan, San Nicolás, El  Calvario, San Sebastián y San Felipe; Palacio Episcopal, Colegio Seminario, Casas de Ayuntamientos, Contaduría, Sala de Armas y de particulares”.

Entre el asesinato de Fray Antonio Valdivieso el 16 de Febrero de 1549 y la visita apostólica de Fray Pedro Agustín Morel de Santa Cruz, en 1752, el pueblo de León y todo  Nicaragua vivió los más oscuros momentos de su historia, la pobreza sumió a sus habitantes en el hambre, las enfermedades llegadas de Europa como el sarampión y otras pestes provocadas por la  descomposición de miles de cuerpos aborígenes  a la intemperie, redujeron la población, a lo cual se suma el despiadado trabajo a base de “látigo y chuzo” a los pocos aborígenes, viéndose obligados a traer esclavos de África y repoblar gran parte del país, para reabrir los campos de trabajo y las minas, de sus  INDOLENTES encomendadores.

Cuando Fray Pedro Morel de Santa Cruz, visita León, había en la ciudad 20 curas, en una de sus crónicas dice: “… Paréceme  notable injusticia que los pobres hayan de concurrir a mi manutención y servicio siendo de mi primera obligación él alimentarlos y socorrerlos… últimamente, para ser confirmados, se debía  traer  una vela con su cinta y un real: ni real, ni cinta, ni vela, ni cosa alguna he recibido; y como no les cuesta, ninguno se ha quedado sin éste sacramento”, y en otra parte agrega: “… Ruedan por ella algunos coches y los que no los tienen, usan quitasol. Los vecinos se portan con moderación en sus trajes y son algo descuidados en el aseo interior y exterior de sus casas; pero con estos ahorros aumentan sus caudales”.

Lo anterior confirma la miseria que continuaron sufriendo los pobres aborígenes y mestizos a mano de los indolentes conquistadores y encomendadores, ya que 250 años después según el mismo fraile, los pobres aborígenes vivían de la caridad pública, como lo viven hoy centenares de miles de nicaragüenses, producto de un sistema de explotación heredado, a lo que se suman los desgobiernos, robos, piñatas y una clase política que primero se preocupa por hacer dinero para sí, empobreciendo aún más a los desposeídos.

Hoy, 500 años después para economistas prestigiados como el presidente del Banco Central de Nicaragua, Dr. Noel  Ramírez, es un logro para el país, que a pocos meses de entrar al tercer milenio, Nicaragua pueda entrar al Club de los países más endeudados y  pobres del mundo. Por lo que vemos, “pasaran más de mil años” y los nicaragüenses no veremos un futuro mejor.

“… Paréceme notable injusticia que los pobres hayan de concurrir a mi manutención y servicio siendo de mi primera obligación él alimentarlos y socorrerlos….”

Señala Fray Pedro Agustín de Morel.

Cuando Morel de Santa Cruz realizó una procesión en  León, asistieron 4 mil personas  y confirmó a 3,776 personas. Esto  refleja la poca población en una capital de provincia, donde la asistencia  a los actos religiosos era obligatoria y con más de 200 años de colonización.

Catedral de la  ciudad de León

Fray Pedro Morel de Santa Cruz, funda una cátedra de la Lengua, con doscientos pesos de renta, pagados en la real caja, después se suprimió, subrogándose con la de moral. También introdujo en León la lectura de la filosofía. El primer curso se inició en el Palacio Episcopal con asistencia de 22 estudiantes, en  1752.

La Virgen de la Merced, patrona de los leoneses. (Foto tomada de internet)
La Virgen de la Merced, patrona de los leoneses. (Foto tomada de internet)

Sin embargo la primera escuela para indios de León Viejo la fundó en 1542, el obispo Francisco de Mendavia, la segunda en 1572, por el obispo Gómez de Córdobas, quien fundó la primera escuela de letras en El Realejo, Granada y Nueva Segovía. La tercera escuela doctrinal de León Viejo surgió en 1580 fundada por el fraile Antonio de Zayas.

Morel de Santa Cruz, fue el único Obispo del que se tiene conocimiento hasta la independencia del país, que realizó un recorrido por todos los pueblos importantes de Nicaragua, del cual hoy tomamos algunos de estos datos históricos, Morel, restableció en numerosos lugares, los registros eclesiásticos del matrimonio, bautismo, defunción y testamentos de los nuevos dueños del país. Una de las grandes limitantes de lo anterior, fue la escasez del papel y libros para los mismos. Por otro lado habían pueblos donde no existían  registros por falta de gente letrada o por la violencia  interminable entre los encomendadores.

Según el fraile, ya existían en León y resto de Nicaragua  grandes haciendas de ganado mayor y numerosos terratenientes, dueños por supuesto de las mejores tierras del país.

Violencia crónica en el siglo  XVIII

Según el historiador E. Bradford Burns, a finales del XVIII y comienzos del XIX, la historia de Nicaragua estuvo marcada por la “violencia crónica” entre los patriarcas de las familias dominantes o herederos de los encomendadores.

La lucha por obtener mejores ganancias y precios para sus productos, a la cual se sumaba la  barrera y aumento de costos generados por tener que vender a través de Guatemala, restringida ésta por altos impuestos a los productos y costo de transportación, generaron gran descontento, incluso de las autoridades locales, españoles y criollos, que se sentían abandonados y marginados por la corona española, que producto de la guerra napoleónica había olvidado a las pequeñas colonias como la nuestra. A esto se sumaba la rivalidad entre la  ciudad de León como cabeza de gobierno y con grandes vínculos con la corona española y Granada con muchos terratenientes y dominada por criollos.

La primera causa judicial de la que existe registro en Nicaragua, fue la seguida en el Realejo contra Antonio Fajardo (mulato libre) según consta en el expediente, por matar de un balazo a Don Antonio Moreno en 1678.De acuerdo a los Archivos Diocesanos de la ciudad de León
La primera causa judicial de la que existe registro en Nicaragua, fue la seguida en el Realejo contra Antonio Fajardo (mulato libre) según consta en el expediente, por matar de un balazo a Don Antonio Moreno en 1678. De acuerdo a los Archivos Diocesanos de la ciudad de León.

La búsqueda de mejores mercados para vender su excedente después del consumo local, generó que un grupo de comerciantes y terratenientes rivenses, enviaran un informe a la corona en 1789, explicando las causas del estancamiento económicos de Nicaragua. En unos de sus párrafos dice: “Este miserable y abandonado reino podrían resurgir y florecer (…) si el comercio de ultramar se condujese a través del Río San Juan y del Lago de Nicaragua”.

Uno de los primeros en apoyar este proyecto, soñado aún hoy en día por todos los nicaragüenses, fue en su momento, el Gobernador Don Juan de Zavala (1788 – 89), quien residía en la ciudad de Granada. Según Burns, Zavala, dedica el resto de sus días a investigar y promover la viabilidad del proyecto.

300 años después de su “colonización”, la población de Nicaragua era de  159,000 habitantes y el 75% vivía en la llanura del Pacifico. León  tenía 32,000 habitantes y Granada 10,233 Nicaragua heredó un sistema económico de subsistencia. Según algunos historiadores en un informe del siglo XVIII, Nicaragua exporta 569,000 pesos, divididos en: ganado (100,000), añil (160,000) cacao (220,000) y en menores cantidades madera, mulas y caballos.

“Durante la época 1800, se obtenía mano de obra mediante instituciones coercitivas, como el  repartimiento de los nicaragüenses. Bajo éste sistema los pueblos indios estaban obligados a proporcionar determinadas cuotas de trabajadores, que eran distribuidos temporalmente entre los españoles. En el siglo XVIII con frecuencia los indígenas se rebelaban, como ocurrió en El Viejo en 1759 y en Jalteva en 1769, obligando a los españoles a recurrir al empleo de ladinos y mestizos”, afirma Burns.

Lo anterior refleja que en los albores de la independencia, se seguía explotando a los aborígenes sin ninguna retribución, su trabajo y sudor solo inflaba las bolsas de unos cuantos terratenientes y ricos comerciantes de León y Granada.

En 1814, la diputación Provincial de León  reitera su demanda ante la corona de elevar a Nicaragua y Costa Rica al rango de Intendencia, con el objeto de sacarla de su postración económica, el documento afirmaba: “Solo podremos alcanzar la prosperidad emancipándonos de Guatemala”, ellos miraban en el Reino de Guatemala una estructura opresiva que limitaba sus mayores ingresos económicos para la élite social y política de Nicaragua.

León: el Paraíso de Mahoma

“En la ciudad de León, el principal deleite de sus habitantes se encuentra en sus hogares, en lo placentero de los alrededores y la abundancia de todas las cosas para el buen vivir del hombre, más que en cualquier riqueza extraordinaria, que allí no sería tan disfrutable como en otras partes de América. Se conforman con sus bellos jardines, poblados de aves canoras y papagayos, y disponen de carne y pescado suficientes – que es barato – y de elegantes casas que invitan a una vida deleitosa, de ocio y despreocupación, sin interesarse en el comercio y el tráfico, no obstante tener cerca el lago… “, debido a los placeres que brinda León, los españoles llamaron a esta provincia EL PARAISO DE MAHOMA.

Sin embargo las guerras y vendettas entre las familias, parientes y vecinos  a  comienzos del siglo XIX, con el único móvil de destruirse, devastan el país e incluso los terratenientes y ricos, producto de lo anterior también llegaron a estar en la miseria y desgracia.

Escudo de la ciudad de León (según las investigaciones del historiador Don Carlos Molina Argüello)
Escudo de la ciudad de León (según las investigaciones del historiador Don Carlos Molina Argüello).

“Los crímenes, que no podían castigarse durante la contienda, se multiplicaron asombrosamente con la impunidad, los asesinatos, robos y violencia con el sexo débil, se cometieron sin restricción alguna”, señala el Dr. Alejandro Bolaños en su obra “Infierno en la tierra”.

Esta cultura de vendettas familiares se siguieron sucediendo en éste siglo en los años 40,50 y 60 entre algunas familias de León como: los Poveda, Pineda, López y Chavarría, asesinatos y crímenes que ilustraban las páginas de los periódicos del país.

Universidad de León

El 14 de Agosto de 1806, con cédula real se autorizó el funcionamiento de una Universidad Menor, en el Seminario y Colegio San Ramón y el 16 de Abril de 1807 se inauguró solemnemente la Universidad Menor. Un decreto de las Cortes de Cádiz del 10 de Enero de 1812, declara: “el Seminario de León de Nicaragua se erigirá en Universidad con las mismas facultades de las demás de  América”. La Universidad de León se instaló formalmente hasta el 24 de Agosto de 1816. Tanto ésta,  como la Catedral colonial fueron las últimas creadas por España en América.

La Universidad revolucionó el país. Fueron dos nicaragüenses sus principales impulsores: el Padre Rafael Agustín Ayestas, de padres españoles, nacido en León el 29 de noviembre de 1750. Y Tomás Ruiz, nacido en Chinandega el 10 de Enero de 1777, de padre y madre indígena, se educó en el Seminario San Ramón. Ruiz desempeño una labor vital para gestionar en 1803 que la Universidad de San Carlos, elevara al rango de Universidad el Seminario y Colegio de San Ramón.

La Universidad de León, desarrolla las letras, la ciencia y la cultura, llegando la ciudad a considerarse la Atenas de Nicaragua. Actualmente se encuentra en la Asamblea Nacional un Proyecto de Ley que declara a León oficialmente “Ciudad Universitaria”.

Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua
Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua.

En ese desarrollo cultural surgen grandes e ilustres personajes de la literatura. Sin embargo, la misma estuvo supeditada al vaivén de la política, de guerras civiles y la guerra nacional contra Walker. La Universidad fue cerrada en Mayo de 1869 por el Presidente Guzmán. El 24 de Febrero de 1887 la reabre el Presidente Evaristo Carazo, con las facultades de Medicina y Derecho y nombra Rector al Dr. Roberto Sacasa. Pero los liberales leoneses y el General José Santos Zelaya con su revolución la cierran en 1896, después de sustituir al Rector, la reabre el 12 de Julio del mismo año.

La Universidad de León, se considera la Madre de las universidades de Honduras y Costa Rica y fue elevada al rango de Universidad Nacional de Nicaragua en 1947.

A casi doscientos años de haber nacido, la Universidad de León, busca una reforma universitaria dentro de la misma en la cual pretende “la formación de personas integrales, con ideales, ciencia y tecnología, para sacar adelante Nicaragua, ese es nuestro compromiso con los mártires del 23 de Julio de 1959”, enfatizó el Rector, Dr. Ernesto Medina Sandino en el acto del 40 aniversario de la masacre estudiantil del 23 de Julio en León.

Por otro lado el recién juramentado Presidente del CUUN para el período 1999 – 2001, Javier Porras expresó “Ojalá que al proceso de reforma universitaria no se le introduzca el virus de la privatización, como le ha sucedido a universidades  de otras partes de América Latina y pueda estar al alcance de las clases populares”. Sin embargo, el Dr. Carlos Hernández Vice – Rector de la Universidad de León expresó, “buscamos que la Universidad se volqué sobre el pueblo a la que se debe”.

La independencia de Nicaragua.

El 15 de Septiembre de 1821, las siete provincias de la Capitanía General de Guatemala – León, Comayagüa, Costa Rica, Quezaltenango, Solalá, Sonsonate y Ciudad Real de Chiapas – conforman las Provincias Unidas de Centro América, presidida por el General Gabino Gainza. En León (provincia de Nicaragua) la presidía el representante de la corona, Miguel González Saravia. Firma la Independencia el ilustre leonés Miguel de Lareynaga.

Al producirse la independencia, los gobernantes debieron reforzar su capacidad militar, hicieron cambios políticos y administrativos y es así como nace la nueva provincia de Granada, creación que generó una lucha de poder político entre los patriarcas y clase política de León y Granada, que marcó una secuela de crímenes, asesinatos, robo y destrucción de Nicaragua.

Con dos gobiernos: el de León administrado por el español Miguel González Saravia y el de Granada por el criollo Crisanto Sacasa, quien había sido nombrado Comandante General de Armas, la independencia duró hasta el 5 de Enero  de 1822, cuando se decretó la anexión a México de  todas las provincias, inclusive las de Granada y León.

Sin embargo, los pobladores de Granada, se opusieron a la anexión, el 17 de Enero de 1822 se inicia la guerra de independencia. En León también hubo inconformidad popular y el 4 de Junio de este mismo año, José Benito Rosales apoyado por estudiantes, artesanos y el Alcalde de Subtiava, se subleba.

Cleto Ordoñez, jefe de artillería de Granada encabezó el descontento popular de anexión a México y el 16 de Enero de 1823, se tomó el cuartel de Granada, proclamándose comandante de Armas y declarando la República. Ordóñez desbordó las fronteras de Nicaragua y fue nombrado Inspector  General de las Armas de la República Federal de Centroamérica, durante la presidencia de Manuel José Arce.

Esto provocó la intervención de las autoridades centrales con sede en Guatemala y produjo la primera pérdida territorial de Nicaragua, aprovechada e inducida por las autoridades de Costa Rica, el 23 de Mayo de 1824, la población nicaragüense de Guanacaste (zona de Nicoya) manipuladas por los ticos, después de dos rechazos en un cabildo abierto, decidió la anexión a dicho país, el 25 de Julio del mismo año, como una forma de aislarse de los conflictos bélicos de la clase política de Nicaragua.

La anexión de nuestro territorio y el oportunismo de los ticos, ha sido una constante hasta nuestros días. Durante las guerras del pueblo y los sandinistas contra la dictadura de Somoza primero y de los Contras, contra el gobierno sandinista después, los ticos se siguieron aprovechando de nuestras riquezas naturales y penalidades, recibiendo prebendas de los gobiernos de Ronald Reagan y George Bush, a cambio de dejar operar libremente a la Contra y los agentes de la CIA y hasta lograron sacar un mal trecho premio Nobel de la Paz (con Oscar Arias , que por el apellido debe ser familia de Pedro Arias de Avila) a costa de los nicaragüenses. Actualmente no solo explotan a miles de nicaragüenses que a falta de trabajo en el país, laboran en las bananeras y haciendas ticas, percibiendo la mitad de los salarios legales, sino que también están solicitando un arbitraje internacional para el Río San Juan. Arbitraje que debiéramos solicitar para recuperar Nicoya.

Primera Asamblea Constituyente de Nicaragua.

Una vez perdido el gran territorio de Nicoya *Guanacaste* a manos de los ticos, el 18 de Abril de 1825 fue elegida la primera Asamblea Constituyente del Estado de Nicaragua, dicha asamblea eligió a los primeros Jefes de Estado del país para un período de cuatro años, resultando electos Manuel Antonio de la Cerda y Juan Argüello, los cuales tomaron posesión de su cargo el 22 del mismo mes.

Ambos habían participado en los primeros movimientos independentistas de 1811, actos por los cuales habían sido apresados y condenados a cadena perpetua a cumplir en las cárceles de Cádiz, España, donde sufrieron prisión hasta 1817, después de un indulto de la corona.

Manuel Antonio de la Cerda, fue destituido siete meses después, luego de implantar numerosas restricciones a la libertad de los ciudadanos, desde la libertad de religión, expresión y hasta los “piropos a las mujeres”. En 1817, impulsado por su partido se insurrecciono en Managua contra su sucesor Juan Arguello, siendo fusilado en Rivas a las 2 de tarde del 29 de Noviembre 1828, por Arguello.

Cleto Ordóñez, Inspector General de Armas de la Federación, visitó Nicaragua y dio golpe de Estado a Juan Arguello, convocando a elecciones de un nuevo gobierno, pero Ordoñez fracasó y Arguello que se había exiliado en El Salvador, regresó para hacerse cargo de su medio gobierno. Su pasión por la impunidad de la guerra, hundió a Nicaragua en el caos, provocando la intervención de las autoridades federadas. Arguello fue expulsado del país y murió en Guatemala en 1830.

León, un pueblo de galleros

El primer documento histórico sobre gallos del que se tiene conocimiento, demuestra la pasión por las aves de combate de los nicaragüenses, aún dentro de la anarquía gubernamental y destrucción de las ciudades y campos, producto de las guerras de los patriarcas y familias encomendadoras.

Una carta escrita el 8 de Diciembre de 1825, ocho meses después de tomar posesión de su cargo como Jefe de Estado, Don Juan Arguello, nos deja como testimonio, que desde entonces había “Gentes de Gallos”, la carta dirigida a Don Pedro Molina, Jefe de Gobierno de Guatemala dice:

  1. Pedro Molina

León, Diciembre 8 de 1825.

Mi estimado amigo:

Con su apreciable de 22 ppo. Recibí los 25 ejemplares de la Cartilla Política que con el loable e interesante objeto de ilustrar al Pueblo tuvo U. A bien publicar: ella es un precioso resumen de los más esenciales principios del dro. Público, que pueden estar al alcance aún del más rudo, y por tanto la haré circular desde luego a los pueblos de este Estado, qe. A pesar de malignos descontentos permanece tranquilo a merced de penosos sacrificios y desvelos; y ya por el correo pasado fueron al Senado todos los documentos que Justifican las infracciones de Cerda pr. Haber esta Asamblea deferidole la facultad de declarar si ha o no – lugar a la formación de causa, según qe. se podrá formar con el Senador Hernández. Con esta ocasión e ofrezco a su disposición pa. qe. Mande en quanto a su mas att. Servr. Y amo, q.b.s.m

Juan Arguello

LE SUPLICO ME CONCIGA UN  GALLO DE SUPERIOR CALIDAD, O GUATA, FINO DE DEFENSA, O DE LOS QUE, NOMBRAN O SON MEJICANOS PARA HACER  DE EL CRIAS, Y LE ESTIMARESE INTERESE EN CONCEGUIRLO, DISPENSANDO LA MOLESTIA, VALE. – ARGUELLO.

(Archivo del Dr. A. Castellón)

No es extraño entonces, que Crisanto Sacasa, descendiente directo del primer Gobernador de Granada, sea gallero o lo hayan sido, Leonardo Arguello “Tatallo”, heredero de  Juan Arguello, o que el Dr. Benjamín Lanzas, Manuel Fernández, Eduardo Terán, Enrique Mántica, Carlos Vargas “palito”, Nicolás Cabrera “Colacho”, Genaro Martínez “Genaro Cuero”, Eduardo Dervisir el mejor ennavajador de la historia de León, el Maestro Campusano, Tobías Galo, Don Arturo Lacayo, quien luchó para implantar la pesa en los gallos hasta lograrlo, José y Sebastián Salinas, Oscar Morales “Moralitos”, Sócrates Parajón, sean apasionados galleros leoneses.

Recientemente, existió un equipo de galleros bárbaros y buenos entre los que se recuerdan a Don Ramón Cabrera “Moncho cabrera”, Troilo Sánchez, Juan Ramón Noguera, Sergio Palma, Don Mercedes y Roger Pichardo, como los más apasionados.

En su vejez algunos galleros se suman y acompañan a sus hijos y nuevos galleros leoneses, ejemplo de ellos Don Roberto Jirón Canales (82) y Alcides Baldizón Delgado (77) como lo hicieron en el torneo de Santa Ana en Chinandega, el 26 de Julio pasado. A lo anterior se suman los consejos y experiencias del mejor hacedor de zapatas de León y de Nicaragua entera, Don Rafael Mendiola, quien dice ser descendiente directo del fundador del actual León, Capitán Pedro Munguía de Mendiola. Otros aseguran que Freddy Ibarra es la mejor promesa en el filo de León.

Igual que el Jefe de Gobierno de Nicaragua, Don Juan Arguello, le encomendó un gallo fino  y buena defensa a Don Pedro Molina, Jefe de Gobierno de Guatemala, 174 años después, muchos galleros leoneses buscan como mejorar sus crías importando gallos finos. Otros más humildes como Don Rafael Mendiola, sueña con construir su propia raza la “Xochilt Akal”, (flor de caña).

Una nueva generación de galleros con mucho entusiasmo se desarrolla en León, destacándose entre ellos: Crisanto Sacasa Lagos, Arturo Molieri, Martín García, Víctor Morales, Dres. Gonzalo y Víctor Hugo Camacho, Rigoberto García, Juan Zavala, Ramón Morales Camacho, Adrián Gutiérrez, Mario Baldizón, Dr. Roberto Jirón y Carlos Pichardo, el subtiaveño Natividad Hernández, Freddy Ibarra y gran cantidad de aficionados, que están emplumando y pronto entrarán a la pelea y darán continuación a la milenaria afición al deporte de los gallos de combate.

Los Jefes de Estado de León y Nicaragua

Al gobierno de Juan Arguello, le sucedieron el de Dionisio Herrera (1829 – 1833), quien según historiadores, realizó un excelente gobierno e impulsó la economía, sin embargo tuvo que renunciar de su cargo aunque tenía el apoyo del pueblo leonés. Murió en la extrema pobreza en El Salvador en 1850.

José Núñez, (1834/35 y 1838/1840), le  continuó en el gobierno  a Herrera Núñez, un mestizo de Solentiname, médico y cirujano  graduado en Chile, tenía una formación académica impresionante e incluso  fue catedrático de la Universidad de León.

Creador del primer Pacto

Núñez, había sido electo  el 21 de Febrero de 1835, Vice – Jefe de Estado del Leonés Don José Zepeda. Al ser asesinado Zepeda por Bernardo Méndez, Núñez y éste llegaron a un “pacto” para quedarse Núñez como Jefe de gobierno y Méndez como Jefe del ejército, con el objeto de perpetuarse en el poder Méndez y ser reelecto 1838/1840, en el Gobierno, igual al “kupia Kumi” de Somoza y Argüello, donde este último salió como “triunviro” y como se avizora 160 años después, entre la cúpula sandinista de Daniel Ortega y el Gobierno del Dr. Arnoldo Alemán, todo indica que entraremos al tercer milenio con cúpulas de poder como en la colonia.

El leonés José Zepeda fue Jefe de Estado (1835/1837), militar de carrera, participó en campañas y batallas “morazonistas”, Francisco Morazán llegó a considerarlo “brazo derecho de la Federación en Nicaragua”. Luchó por institucionalizar el Estado, organizó la Corte Suprema de Justicia, promulgó el Código Penal e instauró los Juicios por Jurados. Zepeda, fundó el primer periódico oficial “Telégrafo de Nicaragua”, fuerzas criminales encabezados por el “pactista” Bernardo Méndez lo asesinaron.

En los períodos de gobierno de los años 1838 a 1853, se suceden luchas intestinas que terminan en crímenes, fusilamientos, expatriaciones, confiscaciones y tratados internacionales. En el plano político se promueve una nueva Constitución del Estado de Nicaragua, que se promulga el 12 de Noviembre de 1838, estableciendo dos Cámaras para el poder legislativo (diputados y senadores) y se denomina Supremo Director a la máxima autoridad ejecutiva.

De 1838 al 1841, se establecieron cinco gobiernos interinos, todos de senadores conservadores: Evaristo Rocha, Patricio Rivas, Hilario Ulloa, Joaquín Cosio y Tomás Valladares. En estos tres años se consolidan las posiciones ideológicas de conservadores y liberales en toda la región y por ende en Nicaragua, creándose las famosas “paralelas históricas” como increíblemente se prende ahora, a finales del milenio.

El 4 de Marzo de 1841 asume el poder por voto popular el leonés Pablo Buitrago, su gobierno instauró la dependencia del poder civil al militar, poniendo su gobierno a los pies de Casto Fonseca. En 1843/1844, asumió el poder Manuel Pérez, quien tuvo que renunciar por la alianza de los conservadores de Granada con sus afines de Honduras y Guatemala. Su sucesor Emiliano Madriz fue asesinado. El gobierno de Manuel Pérez firmó el primer tratado de intención de la construcción del Canal interoceánico con una compañía belga en mayo de 1843.

Granada se rebela el 29 de Agosto de 1844, las hostilidades entre Honduras y Nicaragua se rompen y el ejército de Nicaragua es derrotado por el General Santos Guardiola. En noviembre de ese mismo año los ejércitos de Honduras y El Salvador invaden Nicaragua, cuando el general Francisco Malespin sitia León, los granadinos conservadores apoyan a los invasores. Combatientes rivenses con fusiles y 400 aborígenes matagalpinos con arcos y flechas se unen también a Malespin para cercar la capital de Nicaragua. El general Fonseca era ayudado por los exiliados liberales hondureños y salvadoreños.

El 24 de Enero de 1845, después de cincuenta y nueve días de resistencia, la ciudad de León fue vencida. Centenares de ciudadanos degollados, las casas incendiadas y saqueadas, por los vencedores bajo los efectos del guaro, fusilan a los más prominentes ciudadanos. La anarquía de éstos tiempos produjo el surgimiento de cuatreros y asesinos entre ellos Bernabé Somoza, quien asesinó en 1848 a numerosos chinandeganos. Se formaron bandas de criminales en todo el país que asesinaron pueblos enteros a machetazos.

En 1845/1847, con la guerra dirigida por Trinidad Muñoz, incentivada por Honduras y El Salvador, los conservadores establecieron el poder Legislativo en Masaya y en elección popular sale electo José León Sandoval, el 4 de Abril de 1845; la guerra entre granadinos y leoneses hizo que la Villa de Managua tomara más importancia y es elevada a Ciudad por Sandoval, el 24 de Julio de 1846, Inició el establecimiento de relaciones exteriores nombrando representante de Nicaragua en Europa al español José de Marcoleta.

El 6 de abril de 1847, por recomendaciones de José  Sandoval, en consenso libero – conservador es proclamado Director del Gobierno José Guerrero, quien cansado por las interminables luchas intestinas renunció a su gobierno el 1 de Enero de 1849.

En 1848, es trasladado el Poder Legislativo de León  a la cuidad de Managua, luego que Malespín dejara la ciudad saqueada y en escombros.

Otro abogado leonés, Roberto Ramírez, después de haber sido nombrado Director del Estado de El Salvador para terminar el período constitucional de Antonio Cañas, el 23 de septiembre de 1840, es electo Director de Estado de Nicaragua el 5 de Marzo de 1849, tomando el poder legalmente el 1 de abril de 1850.

Durante su gobierno se produjo la famosa fiebre del oro en California y Nicaragua volvió a estar en el tapete internacional, como vía de tránsito y el proyectado canal interoceánico, incluso Ramírez firmó el primer contrato de canalización del Rio San Juan con la compañía norteamericana American Atlantic & Pacific Ship Canal Company. Antes Ramírez presentó las cartas credenciales como primer embajador de los Estados Unidos el escritor Epharaim George Squier.

Fue durante el gobierno de Roberto Ramírez que la corona española reconoció a Nicaragua como país independiente y España renuncia de manera formal a los derechos sobre la provincia de Nicaragua el 25 de Julio de 1850 en Madrid, mediante el “Tratado de Paz y Amistad”.

Doña Tatiana Raskoski de Chamorro Alcaldesa de Granada y el Doc. Rigoberto Sampson  Alcalde de León en la gráfica los alcaldes en el campanario de la capital metropolitana el 23  de septiembre de1999.
Doña Tatiana Raskoski de Chamorro Alcaldesa de Granada y el Doctor Rigoberto Sampson Alcalde de León en la gráfica los alcaldes en el campanario de la capital metropolitana el 23 de septiembre de 1999.

León deja de ser capital

El 5 de Mayo de 1851, tomó posesión de su gobierno Laureano Pineda, liberal electo por la Asamblea Legislativa. El 4 de agosto, Pineda y sus ministros fueron expulsados a Honduras por el Obispo católico y político Jorge de Viteri y Ungo de León, aliado con el Comandante General de Armas Trinidad Muñoz, provocando el surgimiento de cuatro gobiernos: uno en el exilio y tres en el país. Pineda, apoyado por los granadinos retomó el poder en Granada el 2 de Septiembre de 1851. Abandonó el gobierno y lo retomó el 13 de Febrero de 1852, trasladando la capital a Managua dos días después.

Cinco meses antes de cumplir sus 328 años de fundada la ciudad, León deja de ser la capital de Nicaragua y el gobierno se traslada a Managua.

Articulo publicado en agosto de 1999.

Fuentes: Crónicas de Indias; Fray Bobadilla, Gonzalo  Oviedo y Valdez; Cartas de Francisco Castañeda; Fray Bartolomé de Las Casas, Pedro Álvarez, Pedro Arias de Avila; Fray Pedro Agustín Morel de Santa Cruz; “León Viejo”, de Alfonso Argüello Argüello; “Infierno en la Tierra” del Dr. Alejandro Bolaños; “Apuntes históricos de León” del Dr. Edgardo Buitrago; “Gobernantes de Nicaragua” de Aldo Díaz  Lacayo; Archivo Históricos Diocesano de León; apuntes históricos de la Alcaldía de León  y Monografía de León de Guerrero y Soriano.