Historia de Catarina

Texto de
Mario Tapia
Miembro de la Academia de
Geografìa e Historia de Nicaragua (AGHN).

Fue en la primera tasación–evaluación del año 1548, realizada por Alonso López de Cerrato, que el nombre de NAMOTIVA aparece por primera vez en documentos coloniales.

Según don Alfonso Valle, estudioso de los nombres de Nicaragua, Namotiva es palabra Chorotega y de etimología desconocida. Según el informe de Morel de Santa Cruz, San Juan de Oriente y Namotiva de Santa Catarina eran pueblos hermanos o vecinos bajo la jurisdicción administrativa y política de pueblos mayores. En este último caso, de Niquinohomo.

Según las crónicas del español Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdez, quien visitó la región de Masaya en julio de 1529, en los alrededores de la laguna de Masaya vivían más de cien mil aborígenes, muchos chorotegas y otros dirianes, como los habitantes de la Villa de Catarina o Santa Catalina.

Ciento noventa y ocho encomiendas habían en Nicaragua en el año 1548

En el año 1548, la tasación reflejó que las autoridades españolas habían creado 198 “encomiendas” en toda la Provincia de Nicaragua. Había pueblos como Jalteva y Nandaime, cuyos habitantes fueron divididos en tres “encomiendas” por la voracidad de los “encomenderos” para tener mano de obra esclava gratis. En 1548, Masatepe tenía una población de 205 habitantes. En 1581 tenía ya 310 habitantes, aumentando su población el 51%. Niquinohomo, en cambio, tenía 492 habitantes en el año 1548 y para el año 1581 se había incrementado en 740. Por otro lado, Namotiva de Santa Catarina tenía en 1548 una población de 410 habitantes y para el año 1581 su población había aumentado a 502 pobladores. Según esos documentos coloniales, Managua, en ese momento era el lugar más poblado de Nicaragua, en la tasación de 1548 tenía una población de 2006 aborígenes y en 1581 aumentó a 2619 habitantes.

Mirador de la laguna de apoyo.
Mirador de la laguna de apoyo.

Cincuenta y siete pueblos son mencionados en las tasaciones de los años 1548 y 1581. Ya para la tercera tasación, realizada en 1685, por el licenciado Antonio de Navia Bolaña, oidor de la Audiencia de Guatemala, por primera vez se mencionan otros pueblos de Nicaragua, entre ellos: Muy Muy, Metapa, Poteca, Monzonte, Comalteca, Totogalpa, Jalapa, Jinotega, Matagalpa, Sébaco, Palacagüina, Totacazinte; algunos desaparecieron.

El pueblo de Niquinohomo, durante la colonia, fue encomienda del “encomendero” Diego Hernández de Texerina, lo fueron también sus dos pueblos hermanos: Namotiva de Santa Catarina y San Juan de Oriente.

La visita del obispo Morel de Santa Cruz en 1751. Nomativa de Santa Catarina

El Obispo Morel de Santa Cruz, en su informe elevado al conocimiento de su Majestad Católica Fernando VI, el 8 de septiembre de 1752, dice que inició su recorrido en la Provincia de Nicaragua, en el Valle de Nicaragua (Rivas), luego pasó a Granada, Diriá, Diriomo, Nandaime, Jinotepe, Diriamba, Masatepe, Jalata y Nandasmo; después arribó a Niquinohomo, Catarina y San Juan de Oriente. El Obispo señala de su visita a Catarina, textualmente, lo siguiente:

Estos son Niquinohomo y otros dos, sus anexos: ambos tienen un mismo nombre, es a saber: Namotiva, son de indios con sus respectivos Alcaldes, Alguaciles Mayores, Regidores y Fiscales. Adminístralos un eclesiástico de vida ejemplar y acertada conducta. Mantiénelos bajo una perfecta subordinación política y cristiana: para consecución de tan loable fin, ha practicado siempre la máxima de no permitir que ladino alguno se establezca sobre su territorio. Este, de Norte a Sur consta de tres cuartos de legua, y de Oriente a Poniente de dos. En el hay una laguna casi redonda como de una legua, su agua es un poco salobre y sirve para los frutos; inmediatamente a ella se halla una fuente que la tiene dulce, de ésta se proveen los habitantes, aunque con el trabajo de traerla a hombros más de una legua que dista de los mencionados pueblos. El clima, en fin de éstos es idéntico con el de los tres antecedentes Masatepe, Jalata y Nandasmo.

Niquinohomo tiene por titular a Santa Ana: su iglesia es de tres naves, muy capaz, con su sacristía de teja tres altares con retablos y frontales dorados: buenos ornamentos y alhajas de oro y plata. El sagrario que es de plata sobre dorada, y el baldoquín de plata, son los más pulidos y costosos; en efecto, en el ornato y decencia es la primera del obispado; y en la fábrica la segunda: fáltale la torre y en su lugar están cuatro horcones, con techo de paja que sostienen las campañas. La casa del cura es también de teja: y con bastante decencia, las demás son de tejas: redúcense a trescientas treinticuatro; forman su plaza y seis calles, las tres con ocho cuadras de Oriente a Poniente y otras tres de Norte a Sur con tres cuadras: no guardan nivel, ni unión, porque el monte a árboles frutales las desgracian y cada uno fabrica donde gusta. Las familias a doscientas sesenta y cinco, y las personas a mil y noventa y tres: pagan de tributo anual cuatrocientos cuarenta y ocho pesos.

Piezas de artesanías llegan semiterminadas de El Salvador, por furgones, a Catarina. Tristemente, tarde o temprano va a matar las tradiciones y la capacidad artística de los catarineños.
Piezas de artesanías llegan semiterminadas de El Salvador, por furgones, a Catarina. Tristemente, tarde o temprano va a matar las tradiciones y la capacidad artística de los catarineños.

El un Namotiva tienen por titular a Santa Catarina, mártir; iglesia mediana de una nave, con sacristía de teja, altar mayor, retablo y frontal dorado. Doscientas veintiocho casas de paja con la del cura, forman la plaza, y cuatro calles, las dos con cuatro cuadras de Oriente a Poniente; y las otras dos, con cinco de Norte a Sur con la misma imperfección que las del otro pueblo: familias doscientas dieciocho; pagan de tributo anual doscientos sesenta y seis pesos y seis maravedices.

El otro Namotiva tienen por titular San Juan: iglesia pequeña de una nave, con sacristía de teja, altar mayor, retablo y frontal dorado: sesenta y una casa de paja, incluyéndose en éstas la del cura; componen la plaza con dos calles, una de Oriente a Poniente con tres cuadras; y la otra de Norte a Sur, con una y media; notándose la misma imperfección que en la de los dos anteriores; familias cincuenta y ocho, y personas doscientas veintinueve; pagan de tributo ciento cuarenta y dos pesos un real y cuatro maravedices. La renta que goza el cura por la administración de estos tres pueblos, exclusive el servicio personal y ración, llegará a doscientos pesos; en todo el referido territorio no hay hacienda alguna considerable, sino tan solo cinco trapiches muy pequeños de los mismos indios. Estos se ejercitan en sus labores de maíz y frijoles, que son los únicos frutos que cojen. Seis días demoré en el pueblo principal a donde concurrieron los vecinos de los otros dos. Anunciéles a todos, las verdades eternas en doce sermones, el último se coronó con su procesión numerosa de penitencia; irían en ella más de mil quinientas personas: confirmé mil cincuenta y dos; hubo muchas confesiones y comuniones; y fenecida por último mi visita, salí en demanda de Masaya.

Las tasaciones de Alonso López e Cerrato de 1548, la del gobernador Artieda Cherino de 1581, y la del licenciado Bolaño Navia de 1685, revelan las características, impuesto, encomienda y, sobre todo, los cambios abruptos de sus diezmada población, producto de la exportación, sobreexplotación y las enfermedades llegadas de Europa; según estas mismas tasaciones, la población en la Meseta de los Pueblos hablaba chorotega, Mangue y Maribio.

La población de Nicaragua se estimaba en 700 mil habitantes al inicio de la conquista; en 1523, se redujo a 46 mil 130; según la tasación de 1548, la población se redujo aún más: a 15 mil 917. Ya para la tercera tasación de 1581, la población estaba diezmada y sólo era de 8 mil 623. Toda una tragedia para nuestra población aborigen.

Pueblos Chorotegas

Durante todos los primeros años de la colonia, 22 pueblos estaban bajo la jurisdicción política de Granada; ellos fueron: Granada, Jalteva, Masaya, Monimbó, Nindirí, Managua, Diriomo, Diriá, Mazatep, Namborina, Nandasmo, Jalapa, Niquinohomo, Namotiva San Juan, Diriamba, Jinotep, Nandayme, el Pueblo de Nicaragua y Namotiva Santa Catharina. Todos ellos referidos como pueblos chorotegas, menos el Pueblo de Nicaragua (Rivas), el cual es señalado como pueblo Nahua.

Una diminuta cabeza de jaguar es parte de las reliquias que quedan en la alcaldía de Catarina.
Una diminuta cabeza de jaguar es parte de las reliquias que quedan en la alcaldía de Catarina.

En 1788 intentaron crear un nuevo partido Masaya

Masaya estuvo bajo jurisdicción política de Granada, pero también bajo la posición política de León. En 1786 se nombró su Primer Intendente, el Coronel Juan de Aysa, quien propuso en 1788 la creación del Partido de Masaya; sin embargo, la propuesta no prosperó. Según la propuesta, formarían el nuevo Partido de Masaya los pueblos de Nindirí, San Juan, Niquinohomo, Nandasmo, Jalata, Jinotepe, Diriamba, Masatepe y Catarina. Fue hasta el año de 1819 que se permitió la creación de un Ayuntamiento, el cual llegó junto el título de VILLA FIEL DE SAN FERNANDO DE MASAYA.

Proclamación del estado independiente

El 30 de abril de 1838, el Estado de Nicaragua se proclamó independiente y rompe el Pacto Federal y, por ende, la unidad de Centroamérica. Por ley del 21 de diciembre de 1838, con fines electorales, Nicaragua fue dividida en cuatro departamentos; Granada, uno de ellos, quedó integrado por los distritos judiciales de Masaya, Jinotepe y Granada. Con otra, la Ley de 1858, la Asamblea Constituyente dividió en siete departamentos al Estado de Nicaragua: Chinandega, Chontales, Rivas, León, Nueva Segovia, Matagalpa y Granada.

Curiosamente, los pueblos del departamento de Granada eran: Niquinohomo, San Juan, Nandasmo, Catarina y Masatepe. No se mencionan a Masaya, Nindirí, Tisma; tampoco a Tipitapa y Managua. Masaya siguió, sin embargo, manteniendo de hecho una excepción política.

Nace el departamento de Masaya

Bajo el gobierno de don Fernando Guzmán, el 16 de marzo de 1870, con una ley, fue “restablecida la SUB-PREFECTURA POLITICA DE MASAYA”, nombrándose Sub-Prefecto a don José Dolores César.

El Poder Legislativo, mediante una Ley emitida el 10 de marzo de 1883, durante el Gobierno de doctor Adán Cárdenas, se erigió el Departamento de Masaya, integrado, según su Artículo Primero, por los pueblos de Nindirí, Nandasmo y el Cantón de Tisma. En el artículo segundo de la misma ley, se señala textualmente: “La ciudad de Masatepe y el pueblo de Nandasmo quedan reincorporados al nuevo departamento”, es decir, Masaya. La ley anterior demuestra que la ciudad de Masatepe y el pueblo de Nandasmo nunca antes, durante los años de la colonia, estuvieron bajo la jurisdicción política de Masaya. La Concepción era un caserío que no tenía ninguna importancia. Por otro lado, el Artículo Quinto de la Ley Creadora del departamento de Masaya, señala que los pueblos de Niquinohomo, San Juan y Catarina seguían bajo la jurisdicción del departamento de Granada.

Los bailes al son de la marimba de arco son un espectáculo en Catarina.
Los bailes al son de la marimba de arco son un espectáculo en Catarina.

Una ley del 10 de marzo de 1894, delimitó los departamentos de Masaya y Managua, conservando su statu quo el Valle de Ticuantepe.

En 1875, el Prefecto del departamento de Granada entregó como tierras ejidales a las autoridades la totalidad de las tierras que eran nacionales de Namotiva de Santa Catarina.

Su templo

El 15 de septiembre de 1850 se terminó de construir el templo parroquial de Catarina, manteniendo su mismo nombre de Santa Catalina de Namotiva. En el año de 1865, don Evaristo Gutiérrez, donó una de sus tres campanas, las otras dos las donó el cura Juan Gaitán, quien años después fue mártir de su disciplina religiosa en la ciudad de Matagalpa, sufriendo el tormento del garrote.

Rubén Darío le cantó a Masaya desde Catarina

Nuestro Rubén Darío, regresó a Nicaragua a los 40 años. Su llegada fue todo un acontecimiento; aquí algunos extractos de la noticia publicada en el periódico “El Comercio”: “A las siete de la mañana del sábado fondeaba en la rada de Corinto el vapor norteamericano ‘San José’, trayendo a bordo a Rubén Darío. En la decoración serena de la mañana, una alegría sincera lo inundaba todo. La banda del puerto saludaba desde el muelle la llegada del viajero con la marcha triunfal Welcome. Las dos comisiones de la capital y la metrópoli, compuesta de los señores doctor Hildebrando Castellón, (masatepino), don Francisco Huezo y don Emiliano Hernández, de Managua; y el doctor Santiago Argüello y otros, de León, fueron, en unión de las autoridades del lugar, a dar la bienvenida al ilustre viajero (…) Al momento de la llegar los comisionados, Darío estaba en el comedor. Vestía de blanco, sombrero Panamá a la derniere, con cierta descuidada elegancia de viaje, que sentaba mejor a su aire más bien de diplomático que de poeta. Los ojos del grande artista se abrieron en una afectuosa sorpresa, y tras las palabras de bienvenida, sencillas y hermosas del doctor Castellón, hubo un efusivo abrazo para un viejo amigo, el doctor Huezo, palabras de cariñosa justicia para el talento de Santiago Argüello, y frases amables para cuantos fueron a saludarlo (…) Grupo de señoritas se disputaban el honor de verlo. Todo Corinto siguió la huella de Darío hasta el Hotel donde se alojó un momento. Al saludarlo el himno nacional con la doliente belleza de sus notas, el rostro del ausente que retornaba, se contrajo como escuchando una vieja música adorada. Los comisionados ofrecieron a Darío una copa de champagne, y listos ya los equipajes, un tren expreso salió del puerto con rumbo a esta capital, acompañados de la banda de Corinto (…) Fue necesario enganchar dos vagones más al tren expreso, tal era el número de acompañantes. Así hasta León donde la manifestación llegó al delirio (…) Dos mil leoneses esperaban allí, sudorosos, jadeantes, bajo aquel sol ardiente, en la cálida agitación de regocijo.”

Entrada a la Quinta Saratoga en el Mirador de Catarina, donde Rubén Darío le cantó un siete de diciembre a la ciudad de Masaya en 1907.
Entrada a la Quinta Saratoga en el Mirador de Catarina, donde Rubén Darío le cantó un siete de diciembre a la ciudad de Masaya en 1907.

El 7 de diciembre de 1907 Darío llega a Catarina y le canta a Masaya

Fue el masetepino doctor Hildebrando Castellón, quien dio las palabras de bienvenida a Rubén Darío en su retorno a Nicaragua, en el puerto de Corinto, y junto a don Alejandro Bermúdez, organizaron la fiesta en su honor en la finca “Saratoga”, y Darío le cantó a Masaya.

Rubén Darío en Catarina
Rubén Darío en Catarina acompañado por el  Masatepino y Doctor Hildebrando Castellón a la izquierda y el Ing. Alejandro Bermúdez de Masaya a la derecha.

El periódico “El Comercio” describe la llegada de Rubén Darío a Catarina, de la siguiente manera: “La Gira Artística a Darío. El regreso efectúase a la una y media de la tarde: a las tres estábamos en “Saratoga”. Un fotógrafo, el señor Sandino, tomó varias vistas. Unas de Darío en medio de un grupo de señoritas, otras de él solo, otras en compañía del organizador de la fiesta, ingeniero Alejandro Bermúdez, y el doctor Hildebrando Castellón. En todas ellas el fondo abarca el encantador paisaje de la laguna (…) A la hora del champaña ofreció la fiesta el iniciador, en elegantes frases llenas de cariño e interpretadoras de la gran admiración que Masaya siente por el ilustre bardo, gloria de las letras hispanas. Rubén Darío púsose de pie: todas las miradas estaban pendientes de sus labios, cuando de ellos brotaron sus agradecimientos, llenos de sinceridad. Su contestación fue en versos improvisados. Dijo:

“Por doquiera donde
vaya el recuerdo irá conmigo
del corazón de Masaya,
tan hidalgo y tan amigo.

Son retorno y despedida
juntos en este momento;
más de Masaya florida
el nombre en mi pensamiento
irá por toda mi vida.

A esta región hechicera
no quiero decir adiós…
¡Que la vea antes que muera,
que esté siempre en primavera
y que la bendiga Dios!”

Resonaron los aplausos, y su eco y el de la diana fue repetido por el verde follaje de la selva.”

Rubén Darío falleció el 8 de febrero de 1916, nueve años después de su visita a Catarina, en diciembre de 1907, donde le cantó a Masaya desde la finca “Saratoga”, propiedad de Julio Wist, finca a la que acostumbraba llegar a descansar el General José Santos Zelaya.

Cinco años después se dio la intervención norteamericana contra la que luchó Benjamín Zeledón, y por destinos de la vida sus restos reposan en Catarina.

Gesta y muerte del General Benjamín Zeledón

El General Benjamín Zeledón derrotó en las cercanías de la laguna de Tisma a las tropas conservadoras del General Frutos Bolaños Chamorro, un 22 de febrero de 1910. Zeledón fue ascendido a General en el mes siguiente por el Presidente José Madriz. El 20 de julio, de ese mismo año, fue nombrado Secretario de Guerra y Marina por su capacidad profesional, militar y natural. Al asumir la presidencia provisionalmente el General Juan José Estrada, éste lo expulsa del territorio mediante un decreto firmado el 16 de noviembre de 1910. El 8 de mayo del año siguiente, renuncia Juan José Estrada, y asume la presidencia Adolfo Díaz, con el apoyo de los gringos. Zeledón se había trasladado a vivir y trabajar a Costa Rica, como abogado y notario.

Las contradicciones entre el Adolfo Díaz y su Ministro de Defensa, Luis Mena, por la marginación que éste sufrió cuando aspiró la candidatura a la presidencia por no ser de la oligarquía granadina —Mena era originario de Nandaime— provocó en julio de 1912 la rebelión conocida como “La Guerra de Mena”, que tenía como objetivo derrocar al gobierno de Díaz. Adolfo Díaz y Emiliano (Vargas) Chamorro, quienes solicitaron apoyo al gobierno gringo causando la intervención armada norteamericana.

El gobierno conservador había consumado la liquidación total del ejército liberal que había construido el General José Santos Zelaya. Los liberales estaban proscritos. Durante la “Guerra de Mena” el General Zeledón decide organizar con oficiales retirados, estudiantes y artesanos, la Primera Brigada y se une a las tropas de Luis Mena.

La tumba del General Benjamín Zeledón en Catarina.
La tumba del General Benjamín Zeledón en Catarina.

Zeledón conforma un Estado Mayor, que él encabeza, y nombra como segundo al Coronel Marcelo Castañeda; Coronel Tomás Bravo, Jefe de Cuadros; Sargento Mayor Enrique Cuadra, Jefe Proveedor del Ejercito; Sargento Mayor Zacarías Anduray, Jefe del Cuerpo de Telégrafos; Teniente Coronel Encarnación A. Soriano, Jefe de la Cruz Roja.

Zeledón asumió el mando de todas las tropas bajo el nombre de “Ejército Aliado” y el 10 de julio de 1912, dirigió una ofensiva contra las fuerzas conservadoras en Managua, la cual duró tres días, pero sus fuerzas no pudieron romper el cerco defensivo y se retiraron a Masaya, en donde se reorganizan. Las fuerzas interventoras, bajo el mando del Mayor Smedley Buttler, desembarcaron cuatro días después, el 14 de agosto, en Corinto, mientras otras fuerzas interventoras desembarcaban en Bluefields.

Al mismo tiempo, las fuerzas liberales se habían alzado y tomado León, Chinandega y también otras ciudades de Las Segovias. Los liberales quisieron avanzar hasta Managua y fueron rechazados en La Paz Centro, mientras los marines bajo fuego abrían la ruta del ferrocarril entre Corinto y Granada peleando contra nicaragüenses, sin haber recibido este país una previa declaración de guerra.

El General Luis Mena, se declara enfermo y se entrega. Esto permitió a los interventores norteamericanos ocupar los almacenes de armas y municiones, reduciendo a la mínima expresión las acciones militares de las fuerzas del General Zeledón. El 4 de septiembre desembarcan en Corinto las fuerzas especiales del Primer y Segundo Batallón del Primer Regimiento Provisional del Cuerpo de Marines, sumando las tropas más de dos mil hombres, las cuales obligan a atrincherarse a Zeledón y todas sus tropas patrióticas. Zeledón había formado una División y reestructurado sus tropas; entre sus jefes principales, estaban el General de Brigada Marcelo Castañeda, con las unidades siguientes: Primera Brigada de Infantería, Jefe General de Brigada Carlos Solís López; Segunda Brigada de Infantería, Jefe General de Brigada Ascensión Flores; Primera Brigada Caballería, Jefe Teniente Coronel Bernardo Chávez; Brigada de Artillería, Jefe General de Brigada Tomas Bravo; Cuerpo de Armeros, Jefe Mayor Ricardo Tapia; Tesorero de Guerra, Sargento Mayor Virgilio Olivares.

El Ceibo de Pacaya es un monumento a la naturaleza.
El Ceibo de Pacaya es un monumento a la naturaleza.

El 2 de octubre, mil quinientos hombres avanzaron sobre Masaya y se establecieron en Nindirí, en donde trataron de doblegar al General Zeledón y su ejército. El conservador y suegro de Zeledón, doctor Jerónimo Ramírez, le suplica que acepte la rendición, a lo cual Benjamín Zeledón, respondió: “Señor, no se trata de mi persona, sino de un deber sagrado que tendré que cumplir hasta que muera. Yo no me pertenezco, pues sirvo a mi patria.”

Gregorio Selser en su obra póstuma “La restauración conservadora y la gesta de Benjamín Zeledón” señala que a esas alturas Masaya estaba inundada por millares de “caitudos” del ejército de Adolfo Díaz. “Miles de soldados rubios cubrían El Coyotepe y bajaban sobre el filo de La Barranca, rebasando la línea de teustepeños y managuas que no contaban ni con cincuenta hombres (…) En las calles, entre el tabletear de las ametralladoras y el estallido de los botes de metralla, sonaba el grito odioso entonces de ¡Viva Chamorro! Ya comenzaban a saquear las casas de los liberales, dándole fuego enseguida (…) El pillaje podía más que el ánimo de seguir peleando Y arriba, en la cima dorada de El Coyotepe, con sus colores subidos la bandera de las barras y las estrellas(…)”

En el informe oficial del Coronel Pendleton a Southerland, se indica que el primer batallón de marines secundados por los federales –los de Chamorro- iniciaron la marcha sobre Masaya desde el ferrocarril a las 2 de la madruga del 4, estableciendo su enlace con las fuerzas de Butler a las 5. Solamente las tropas invasoras iniciaron el asalto a El Coyotepe; las que respondían a Chamorro, fueron dejadas en reserva a una milla y media de distancia del punto de ataque. Este comenzó a las 5:18, y treinta y siete minutos más tarde culminaba con “la captura de la posición y la colocación de la bandera norteamericana, la expulsión de las fuerzas de Zeledón de El Coyotepe” y la ubicación de las tropas para el asalto a La Barranca. El Coronel Pendleton, señaló que: “Los rebeldes dejaron unos 60 muertos, y 15 ó 20 heridos, se tomaron unos 15 prisioneros y el resto de las fuerzas huyó en dispersión. A continuación le tocó el turno a La Barranca, la que fue tomada por la compañía C del primer batallón, a costa del mayor número de heridos”.

Las corridas de toro han sido parte de la tradición de las fiestas patronales de Catarina.
Las corridas de toro han sido parte de la tradición de las fiestas patronales de Catarina.

El informe de Pendleton, continúa diciendo: “al flamear la bandera norteamericana sobre El Coyotepe, las fuerzas federales que rodeaban casi completamente Masaya (…) comenzaron el asalto, evidentemente muy inspiradas por nuestro éxito, ya que prevalecía la generalizada opinión de que El Coyotepe y La Barranca eran inexpugnables (…)”

“Inmediatamente después de la limpieza de esas posiciones por nuestras tropas, las reservas federales, bajo el mando del General Corea —vicepresidente del país— y el general Bolaños Chamorro, avanzaron desde Nindirí por las vías férreas para atacar a Masaya desde el norte. La lucha se libró sobre todo en las calles de la ciudad, procurando los federales tomar la iglesia de gruesos muros en la que Zeledón se había refugiado. Zeledón evidentemente dejó la iglesia y la ciudad de Masaya en un esfuerzo por escapar de los federales y refugiarse en Costa Rica. Después, ese mismo día, cerca de la 1.00 p.m., fue capturado a unas 15 millas de la ciudad, cerca de una población llamada Diriamba, con algunos de sus generales. Fue conducido a Catarina mortalmente herido y murió a las pocas horas de su llegada”, escribió finalmente en su informe el Major General Joseph Pendleton. La “huida” referida que señala Pendleton de Zeledón hacia Costa Rica, nosotros creemos no se corresponde con la hidalguía y patriotismo de Benjamín Zeledón. Su asesinato y paseo de su cuerpo por los pueblos de la meseta fue para intimidar a la población.

Muchas versiones se han publicado a través de los años sobre la muerte de Benjamín Zeledón. Sin embargo, investigaciones en los archivos de los marines en los Estados Unidos, revelan e indican que: “el General Zeledón fue capturado por los marines bajo el mando del Mayor Butler, quienes lo torturaron y después lo asesinaron ahorcándolo, luego fue colocado en una carreta para que el pueblo contemplara su cuerpo y se atemorizara.” De lo anterior, existe constancia documental en un telegrama de Butler donde informa la captura y pide permiso a su superiores para ahorcarlo; además del telegrama con la respuesta del Coronel Pendelton, donde da la Orden que expresa: “Yes, bring horse for me”, (Sí, tráigame el caballo). Después se dirigieron con su cadáver al cementerio de Catarina, pasando por el empalme de Niquinohomo, en donde el joven, y futuro General, Augusto Nicolás Calderón Sandino, miró su cuerpo mutilado, el 4 de octubre de 1912, suceso que marcó para siempre la vida de Sandino.

La villa de Catarina

Años después, durante el gobierno del General José María Moncada Tapia (1929- 1932), el diputado catarineño, don Bismark Alvarado, presentó una moción en el Congreso Nacional para erigir al pueblo de Catarina en Villa, lo cual se conmemora todos los 9 de febrero, día de la Virgen de Monserrat. Bismark Alvarado era casado con doña Asunción Sandino Tiffer, medio hermana del General Sandino.

La casa que fue de don Bismarck Alvarado aún se conserva como una de las más hermosas de Catarina.
La casa que fue de don Bismarck Alvarado aún se conserva como una de las más hermosas de Catarina.

Catarina hoy

La Catarina de hoy, nada tiene que ver con el pueblo de hace quince años, mucho menos con el pequeño caserío de chozas que encontró el Obispo Morel de Santa Cruz, hace 250 años. La transformación del pueblo de Catarina ha sido sencillamente del negro al blanco, producto de la laboriosidad de su gente.

El pueblo de Catarina vive hoy la mayor bonanza de su historia. Se está levantando como el ave fénix y con mayor fuerza después del terremoto de julio del año 2000. En toda su población laboriosa se ve, se refleja, el interés de trabajar y salir adelante en la vida de la mejor manera. Tiene su propia actividad económica distribuida en diferentes labores artesanales, de servicio y artísticas.

Buena gestión y solidaridad internacional

El Alcalde Erving Sánchez, asegura que: “El municipio de Catarina tiene un ingreso de tres millones y medio de córdobas, y el año anterior el Estado le transfirió al pueblo ocho millones de córdobas para inversión, además de tres millones y medio para gastos corrientes”. Sin embargo, el trabajo de hermanamiento y la buena gestión municipal con pueblos y países amigos han ayudado al desarrollo de Catarina, entre ellos: el pueblo de Japón, las ciudades españolas de Fraga, Barbedad del Valle y Espareguera, de Barcelona. “Sinceramente –afirma el Alcalde Erving Sánchez—, se ha hecho mucho en estos diez años por nuestro pueblo, pero la falta era tanta, que aún tenemos mucho que hacer”.

Erving Sánchez
Erving Sánchez

El impacto de CIDEL

Cabe señalar y destacar, que la ayuda que más aceleradamente ha contribuido a la organización y desarrollo de los trabajadores del municipio de Catarina, según palabras de don Ismael Sánchez Pupiro, miembro de la Alcaldía, es: “La Corporación Intermunicipal de Desarrollo Económico Local (CIDEL)”, de la cooperación austriaca, la cual ha ayudado a elevar y consolidar la competitividad de las MIPYNES de los municipios del departamento de Masaya, para que puedan insertarse con mayores ventajas en el mercado nacional e internacional; CIDEL, ha impulsado la capacitación en Servicios de Desarrollo Empresarial, Cooperación Empresarial, Servicios Financieros, Fortalecimiento Institucional y Turismo. Muchas personas en Catarina han sido capacitadas en el fortalecimiento y promoción de las mujeres, inversión local, trabajo participativo y propositito, en trabajo en equipo y en red.

Ismael Sánchez
Ismael Sánchez

Al respecto, don Carlos Gutiérrez, afirma que: “CIDEL realizó durante el presente año actividades de formación en contabilidad, gestión empresarial y servicio al cliente; producción más limpia, desarrollo personal, imagen corporativa controles internos, cursos de diseño y mejoramiento textil. En asistencia técnica: sistemas contables de costos diseñados para jardines y ampliación del centro turístico El Mirador. Todo ello con un valor de cooperación de 1.912. 337. 54 córdobas, además de 1.852 mil córdobas en créditos”.

Existen 227 empresarios organizados

En el municipio de Catarina existen 227 personas organizadas como empresarios: 45 en muebles, 25 en turismo (restaurantes), 14 en panaderías, 32 en jardinería, 34 en textil vestuario, 25 en artesanía de barro, 11 en artesanía de bambú, 24 en derivados del maíz y 17 en productos varios. Todos son generadores de empleos de calidad y mejores ingresos para sus propietarios y familias.

Los catarineños caminan en media calle

Los catarineños, según el leonés José Esteban Quezada, a falta de buenas aceras, caminan en media calle.
Los catarineños, según el leonés José Esteban Quezada, a falta de buenas aceras, caminan en media calle.

Para José Esteban Quezada Gamero, viejo periodista y hoy trabajando en su Radio Catarina desde hace cinco años, las mujeres pueblo son: “Muy trabajadoras y dinámicas. Hay una canción que se llama la “Catarineña” –yo suministré los datos, y alguien le hizo el arreglo- en donde dice:

La mujer de Catarina
En las calles exhibe
Sus encantos al caminar.

Porque las mujeres aquí caminan a media calle, ¿te has fijado en eso?, porque las aceras no sirven, son un de un nivel y otro nivel, o no existen.

Y en el mirador
Dan su primer
Beso de amor

Porque es el lugar de recreo. Catarina es un pueblo de carpinteros de muebles semi rústicos. Trabajan especialmente el guanacaste, que es la madera que se puede conseguir aquí, porque en Catarina ya fue desforestada. Hasta el barro que se vende aquí en Catarina, viene de San Juan de Oriente. Catarina es el centro de venta y distribución de toda la producción de plantas de la meseta de los pueblos. Toda la que se produce se vende en Catarina.”

Más de 300 familias dependen del trabajo de la madera en Catarina.
Más de 300 familias dependen del trabajo de la madera en Catarina.

Hoy, toda su economía es movida por la actividad turística nacional e internacional. Las luces de sus casas están prendidas desde muy tempranas horas en busca del sustento diario para la familia. Su clima, su candor, su gente humilde, su sencillez y sobre todo su espectacular mirador, son sus principales atractivos y su riqueza. Se estima en más de medio millón los visitantes a Catarina anualmente y aumentan cada día.

Catarina está atravesada por una de las mejores y más transitadas carreteras de Nicaragua. Yessenia Nicaragua, quien es catarineña y trabaja en la administración del Mirador, nos dice: “El Mirador le deja muchísimo a Catarina, porque el Mirador se vende solo sin necesidad de propaganda. El problema de la basura es grande por la falta de educación de la población que la bota y ensucia por todos lados. Necesitamos mayor conciencia y más trabajo de la alcaldía en cuanto a la recolección de la basura. Los primeros que tenemos que dar el ejemplo para mantener limpio el pueblo somos los de la población. Necesitamos una estación de Policía permanente. Una policía turística”.

Yessenia Nicaragua
Yessenia Nicaragua

¿Dónde queda Catarina?

El municipio de Catarina tiene una extensión 13 kilómetros cuadrados. Está ubicado a 40 kilómetros de Managua y a cinco de la ciudad de Masaya. Geográficamente se ubica entre las coordenadas 11º 54´ latitud Norte y 86º 04´ de longitud Oeste. El territorio municipal ocupa el borde Sureste de la meseta de los pueblos y parte de la ladera Oeste del volcán Caldera de Apoyo (74 msnm). El punto más alto del territorio es el cerro Pacaya (622 m). Su temperatura promedio anual es de 23ºC, que lo define como clima semi –húmedo de Sabana Tropical-. En el municipio no existen ríos, sin embargo, existen tres manantiales que nacen en las laderas de la zona Noroeste de la laguna de Apoyo, uno de los más importantes es el de la “Pila de Pacaya”. La principal área protegida que posee el municipio es la Reserva Natural Laguna de Apoyo, según el Decreto 42-91.

Sus limites

El municipio de Catarina limita al Norte con la ciudad de Masaya, al Sur con el municipio de San Juan de Oriente, al Este con la laguna de Apoyo y al Oeste con el municipio de Niquinohomo. Catarina tiene nueve comarcas rurales y seis barrios urbanos.

Según el último Censo Nacional del año 2005, la población de Catarina era de 7,524 habitantes, hoy se estima en 8,221.66 con un crecimiento poblacional del 3% anual. Tiene una densidad poblacional de 691 habitantes por km2. El 55.3% constituye la población económicamente activa (PEA), comprendida en un rango de edades de 15 a 65 años.

Sus servicios públicos

El pueblo de Catarina tiene agua potable de buena calidad que llega a todo el casco urbano y a algunas zonas rurales. El agua es extraída de dos pozos enclavados en Niquinohomo (su hermano mayor) y de otro ubicado en Nandasmo, que lo abastecen día de por medio.

La Villa de Catarina, tiene servicio de luz eléctrica en toda la zona urbana y en la mayoría de comarcas rurales. Según el censo de 2005, existía en esa fecha 1.763 conexiones. El 85% de las casas del casco urbano tienen conexiones, el otro 15% es suministrado por la empresa MASINFA, (Pacaya).

La salud

El pueblo de Catarina tiene únicamente un centro de salud en el casco urbano, el cual da cobertura a todo el municipio, exceptuando las comarcas de Pacaya y Laguna de Apoyo que son atendidas por el SILAIS de Masaya.

Sin embargo, las autoridades municipales expresan la necesidad de una mayor cantidad de médicos, ya que existen solamente cuatro, cinco enfermeras y diez personas de apoyo, para un municipio densamente poblado. Pero cabe recordar, que Catarina está ubicada a cinco kilómetros del hospital de Masaya.

Las principales enfermedades que enfrentan en el municipio son de carácter respiratorio, con un 82%, seguida por las diarreas con un 12.80 y la desnutrición en menores de cinco años, que alcanza el 20% en el área urbana y el 4% en la zona rural.

La falta de letrina: un problema serio

El municipio de Catarina está catalogado como de pobreza media. El pueblo no cuenta con un sistema de Alcantarillado Sanitario. La eliminación de excretas se realiza a través de letrinas. Muy pocas personas tienen sumideros y disponen de servicios sanitarios. Sobre este problema sanitario, el Alcalde Irving Sánchez, nos dice: “Teníamos un proyecto que solucionaría dicho problema, pero se nos cayó, pues las autoridades de San Juan de Oriente se apusieron, porque las lagunas iban a quedar en su territorio”.

Por su parte, don Norman Hernández Medina, quien tiene 46 años de vida y de ellos le ha dedicado 23 al trabajo de la carpintería, asevera que: “No todo ha sido mal; en el trabajo de la madera, hemos tenido épocas buenas y épocas malas. El principal problema es la falta de materia prima, pues la zona está totalmente deforestada. Todos estos años han sido más de sobre vivencia. Nuestro mayor comprador es la clase media”.

Norman Hernández
Norman Hernández

Hay necesidad de solucionar el problema de las aguas servidas

El grado de promiscuidad y hacinamiento en Catarina es alto, debido a su relativa gran población en el casco urbano. Lo anterior tiene en constante inquietud a sus autoridades y buscan cómo encontrar una solución pronta y duradera. Actualmente, existe un déficit de 239 letrinas, equivalente al 18% del total de las viviendas del municipio. A esto, se suma el vertido de aguas domiciliares en las calles, ya que sólo se cuenta con 1 mil 100 metros de alcantarillado para en la calle central de Catarina.

Hay necesidad de viviendas en catarina

Según documentos entregados a Gente de Gallos por las autoridades municipales, el índice habitacional en la zona urbana es de seis personas por vivienda y en el área rural es de ocho personas por vivienda, lo cual manifiesta un alto grado de hacinamiento en las viviendas populares de Catarina. Hubo un proyecto habitacional de cien casas y se construyeron 74 con la participación de INVUR, durante la administración edilicia de Eddy Gallego Gallego; sin embargo, existe mucha demanda de vivienda.

El Padre Trejos, tiene ocho meses de estar en Catarina y durante estos meses se ha percatado de que: “El pueblo de Catarina es una comunidad muy trabajadora, humilde, sencilla que subsiste de muchas maneras, pero que todavía no alcanza los suficientes ingresos, y se nota la pobreza de su población. Todavía no existe problema de pandilla. Un problema que si, he observado es el alto consumo de alcohol en la juventud y se habla que existen lugares en donde se vende droga. Lo anterior puede generar descomposición social en el futuro”.

Alfredo Trejos
Alfredo Trejos

Para Norman Hernández Medina: “Catarina tiene la bendición de su posición geográfica y es bendito por Dios. El pueblo ha aprendido a no esperar que el gobierno venga a solucionar sus problemas, sino el pueblo busca la manera de resolverlos. Aquí, a las dos de la mañana, la gente ya está trabajando. Nosotros necesitamos de madera para trabajar; los panaderos leña para sus hornos y los artesanos del bambú también recienten la falta de materia prima. Aquí, existen 65 talleres de carpintería con 300 cabezas de familia que viven de eso, y 12 talleres de bambú. Los talleres somos los que más generamos empleo en Catarina”.

¿Como recuerdan a Catarina?

Hay “Nicaragua” por todos lados en el país. Pero si hay un pueblo en donde el apellido Nicaragua ha existido siempre y es emblemático, es en la Villa de Catarina. Doña Miriam Nicaragua Vásquez, tiene 65 años de vida, es nacida en el pueblo y sus abuelos, doña Filomena Zúñiga y don Concepción Nicaragua Guerrero, procrearon 21 hijos. Le sobrevivieron 10, de los cuales desciende muchos ciudadanos que se apellidan Nicaragua. Doña Miriam, afirma: “Soy Nicaragua por mi madre Esmeralda Nicaragua, mi papá era de Masatepe, se llamaba René Vásquez y le sobrevivimos solamente dos, mi hermano y yo. Catarina era un pueblito sencillo, de casitas de zacate, muy humilde, no había estas casas de ahora. No había luz, no había agua potable. Había que ir a la laguna a lavar ropa y la Pila a traer agua”.

Miriam Nicaragua
Miriam Nicaragua

¿Cómo siente llevar el apellido Nicaragua, doña Miriam?

“Ah, mucho orgullo, muy orgullosa de ser de esta tierra pinolera y nicaragüense. Llevar el apellido Nicaragua encima, además, es algo que da orgullo, fuerza y mucha dignidad. Me da mucho orgullo ser Nicaragua y de Catarina”, nos respondió doña Miriam Nicaragua.

El doctor Luis Alberto Carballo, afirma que Catarina, hace cincuenta años, era: “Un pueblo calmo y sus calles sin adoquín. Las lluvias eran fuertes y destrozaba las calles. Era una vida bucólica. La gente de Catarina ha sido gente talentosa, dedicada a la agricultura y al comercio. Salía a vender afuera, compraba y volvía, de manera que el comercio en la vida de muchos son los jardines, y esa era una tendencia que había en Catarina desde esa época. Iban a vender a Managua en el tren o en vehículos. La carretera era distinta: aquí había que llegar a Niquinohomo, de Niquinohomo a los Pocitos, luego a Masaya. La carretera que se abrió en 1960 o 63, vino a abreviar la vida de Catarina. Antes había un camino corto hacia Masaya que era solo para carretas, caballos o a pie. En el pueblo había bastantes casas. Había casas de paja, de tejas y sus casas de zinc; sin embargo, todas eran construidas con adobe o con zacatiplex o casas con caña de castilla; eran, generalmente, de techo de paja y paredes de caña. Existía en esos tiempos, tal vez sus trescientas casas. Alrededor de la iglesia vivían don Agatón Guerrero, Leónidas Carballo, mi papá, Alberto Carballo, don Sabino Hernández Nicaragua, los Solórzano, los Gaitán, el comando de la Guardia Nacional y la casa Hamburgo, que ahora es la Casa Hotel. La casa de don Bismark Alvarado, siempre fue una de las mejores de Catarina”.

Luis A. Carballo
Luis A. Carballo

Don Benjamín Gallegos Díaz, nació y vive en la comarca de Pacaya, y recuerda: “Cuando yo nací, aquí en Pacaya, estos terrenos eran cubiertos de árboles, mejor clima. Era lindo, aunque las casas eran humildes y de paja. Éramos cuatro o cinco familias, no teníamos agua potable. Las familias éramos: los Gallego, los Latino, los Rivas y los Gaitán. A Masaya íbamos a pie y en bestia. Hoy todo esto está adoquinado, y hay lindas mansiones de gente adinerada. Ahora todo mundo viene a ofrecerle comprar a la gente pobre. Un gringo vino a comprarme nomás supo que yo estaba enfermo; vino a ofrecerme comprar mi propiedad. Pero yo no vendo esto, amigo, me lo dejaron mis viejos y será de mis hijos. Aquí, todos los que han vendido, ahora son cuidadores o han quedado en la calle”.

Benjamín Gallego
Benjamín Gallego

Erving Sánchez Jara, es el actual alcalde y los recuerdos de su infancia en Catarina, nos los cuenta así: “Era un pueblo sin luz eléctrica, no había parque, sólo un terreno baldío en donde se jugaba todo durante las fiestas patronales. Había una escuelita que se llamaba “José Santos Zelaya”. Sus caminos eran impenetrables y habían unas doscientas casas, con sus familias más destacadas: los Carballo, los Ruiz, los Nicaragua y Sánchez. Era un pueblo sano y con un mejor clima que el de hoy. La gente viajaba más a Managua a vender, u hoy viaja menos. Hoy la gente trabaja mas aquí, y vive en una permanente actividad económica”.

Fermín Guerrero, es un hombre esforzado que aún guarda en su memoria retratos de su niñez, y recuerda: “Mi casa era una gran rancho de paja, ahí vivíamos mis padres con todos mis hermanos. Los viajes de mis padres eran a Granada y de vez en cuando a Masaya. El bus que viajaba de Catarina a Granada se llamaba “El Buen Amigo”, y recuerdo que (su chofer) ya conocía a todos sus pasajeros, pues era el único y para la Navidad les regalaba alguna cosita a sus clientes, sobre todo, a los niños. Recuerdo que en una ocasión mis padres me llevaron a Masaya por primera vez muy de madrugada. Yo sentí el trayecto muy lejos; recuerdo que nos bajamos en el parque, cuando amaneció estábamos cerca de la fuente con unos cisnes. Entonces, mi papá me queda viendo la cara y le dice a mi mamá –Mira María, no le lavaste la cara al niño. Entonces, a esa hora, mi mamá agarró el agua de la fuente y me la lavó. Siempre está en mi mente ese recuerdo de la primera vez que fui a Masaya.”

Fermín Guerrero
Fermín Guerrero

Monseñor Bismark Carballo Madrigal, es un personaje de la vida religiosa de Nicaragua que nació en Catarina hace 58 años. Monseñor, afirma: “Catarina era una sociedad muy cerrada, éramos los nativos los que realizábamos nuestra vida allí. Siempre tuvimos el mirador, pero no con el espíritu comercial de ahora, de turismo. Era un pueblo sin agua potable y viajábamos a la laguna de Apoyo solamente para la Semana Santa. Teníamos dos puntos de llegada, que era la Pila, que está en camino hacia la laguna, y luego la laguna de Apoyo. En el pueblo teníamos un cine rústico, pero al fin, cine, y su dueño era alguien del pueblo. Hemos crecido con una relación afectuosa con la laguna. Éramos una comunidad muy religiosa, y recuerdo cuando se hicieron presentes las iglesias protestantes, fue otra experiencia. Cuando se construyó la primera escuela frente a la iglesia, fue tema de debate entre los liberales y conservadores en las campañas políticas. Había algunas casas grandes que pertenecían a los granadinos. Hubo una casa en el mirador, que más tarde se cayó, y mucha gente no se acercaba a ella, porque se decía que allí había vivido una persona enferma de tisis. La imagen que teníamos de niño es que no se podía uno acercarse allí, porque había habido una peste”.

Bismarck Carballo
Monseñor Bismark Carballo

Los suegros le regalaban el rancho a los yernos

Monseñor Bismark Carballo, continúa recordando: “Algo que recuerdo, y no he vuelto a ver, es que cuando alguien se casaba en Catarina, los novios trasladaban el rancho en hombros. O sea, la familia, convocaba a una fiesta. Me imagino que comían y entre los mismos vecinos se reunían, parte de la tarea era trasladar los horcones del rancho al lugar donde estaban ya instalados los hoyos. Era todo un ritual ver trasladar la casa hacia el nuevo lugar donde iba a vivir la pareja. Parece ser, que el padre de la novia le regalaba el techo del rancho al novio; entonces, el novio del nuevo matrimonio instalaba los horcones con la ayuda de personas de la misma comunidad, Llevaban el techo del rancho al destino donde iba a vivir el nuevo matrimonio. Esa imagen la recuerdo y tengo presente de Catarina. Cada pueblo vive su tiempo, y Catarina ya perdió su inocencia frente a lo que yo conocí, frente a la avalancha del turismo, y todos los males que han llegado con el turismo. En aquellos tiempos, muchos jóvenes íbamos a estudiar a Masatepe; a Catarina vinieron los profesores Antonio Ruiz “Fifi” y Luciano Zúñiga, a promover, hicieron lobby para que la juventud catarineña fuese ha estudiar a Masatepe y fuimos muchos. Allí se inició la formación secundaria de la gente de Catarina”.

Muchas propiedades están en manos extranjeras

Mucho me alegró saber en Catarina, que las construcciones y módulos existentes en el Mirador del pueblo son propiedad de la municipalidad, pues es del conocimiento popular que la mayoría de las mejores propiedades están siendo acaparadas por extranjeros, de forma acelerada.

Muchas mansiones de extranjeros y de políticos se han construido en el borde de la laguna de Apoyo.
Muchas mansiones de extranjeros y de políticos se han construido en el borde de la laguna de Apoyo.

¿Como les gustaría que fuese Catarina?

Al doctor Luis Alberto Carballo, le gustaría que: “Catarina tuviera menos influencia vehicular; que hubiera un parqueo para que todos los visitantes que transitan entre la población lo hagan de forma peatonal”.

El doctor Harold Gaitán, por su parte, expresa: “a mi gustaría que mi pueblo fuese siempre limpio y que compitamos contra los municipios de León por ser el más aseado de Nicaragua”.

Harold Gaitán
Harold Gaitán

A Elías Latino, artesano del bambú, nos asegura sobre su deseo: “Me gustaría que en el futuro se construyera el otro Mirador para atraer más al turismo, y que exista en la población un mayor interés por dar buena atención a los extranjeros”.

Elías Latino, trabajando el bambú.
Elías Latino, trabajando el bambú.

A Eddy Gallego Gallego, le gusta Catarina como está.

Según Elías Latino, hay una urgente necesidad de preparar mejor en cultura de servicio a todos los que tienen negocios en el Mirador, y hay que preparar en escuelas de español e ingles a los jóvenes catarineños para que sirvan de intérpretes, guías y promotores de la historia y la cultura, pues el futuro de Catarina está en el turismo.

José Manuel Altamirano, afirma sobre lo que le gustaría: “Que se ponga más atención a los niños y los jóvenes de Catarina para que no se sigan metiendo al alcohol y las drogas”.

Fermín Guerrero, espera que Catarina siga siendo: “Un pueblo gentil, servicial y operador. Espero que Catarina sea en el futuro como una ventana de Nicaragua al mundo. Existen países con territorios más pequeños que el nuestro y son un emporio. ¿Por qué no podemos hacerlo nosotros? Nosotros creemos que otro gran reto del pueblo de Catarina y como muchos otros pueblos de Nicaragua, es no perder sus raíces culturales, costumbres y tradiciones. Muchas cosas están cambiando aceleradamente, como por ejemplo, la mayoría de las artesanías de barro que se vende ahora en Catarina en sus tiendas, ya no son fabricadas en el pueblo. Tristemente esta artesanía es traída semi-terminada de El Salvador. Otras llegan de la Paz Centro, sólo para pintarse, pero la mayoría llega de El Salvador. Llegan por furgones. Esto es como el comienzo de la desculturización de Catarina.

La villa de Catarina tiene la mayoría de sus calles, hoy, hermosamente adoquinadas.
La villa de Catarina tiene la mayoría de sus calles, hoy, hermosamente adoquinadas.

A Yessenia Nicaragua, le gustaría que Catarina: “Tuviera mejor ornato, más árboles, y que la juventud deje de tomar licor, ya que existe mucho alcoholismo en el pueblo”.

La aspiración de don José Antonio Ruiz, es: “Que los jóvenes valoren lo que tenemos y sepan conservarlo para las nuevas generaciones. Hay que sembrar árboles. Cuando oigo sonar una motosierra, me duele el corazón, y más cuando braman de tristeza lo monos congos, porque le están quitando su vida. En mi finquita, tengo bastante monos congos. Pareciera que ya no hay gente que ame la naturaleza de Catarina”.

De nuevo, Monseñor Carballo, afirma: “Estoy contento con lo que es Catarina, porque ha avanzado. Tengo que felicitar a las personas y autoridades que se han encargado de crear la infraestructura del turismo y caminos”.

Sus retos

El problema del agua potable sigue siendo un serio problema para Catarina; para su Alcalde, Erving Sánchez, es un reto a vencer, y sobre el caso afirma: “La falta de agua es un problema serio, ya que Catarina vive del turismo, y para dar un buen servicio en todos los sentidos, hay necesidad de solucionar ese problema. Actualmente, el agua llega día de por medio y no todo el día, sino solamente por cuatro horas. Es un problema muy grave que las próximas autoridades tienen que darle prioridad en resolver. El futuro y desarrollo de Catarina viene acompañado con la solución al problema de las aguas servidas. Y, por otra parte, necesitamos incrementar más, y constantemente, una cultura de higiene y limpieza en la población. Sin embargo, el reto más grande para el futuro de Catarina, el la sostenibilidad y preservación de nuestra laguna de Apoyo, su cuido y su ambiente natural. Mucha gente ha construido y está contaminando la laguna, tal es el caso del Hotel Norome, que construyó 150 cabañas sin tomar en cuenta el daño al medio ambiente y que, queramos o no, van a contaminar la laguna. Actualmente, tenemos una asociación que se llama AMICLAN, que se significa laguna en lengua Náhuatl, que está formada por tres municipios del departamento de Masaya y tres del departamento de Granada. Estos seis municipios nos hemos unido y estamos peleando para proteger la laguna y hemos logrado muchos enlaces con instituciones como MARENA, MAG-FOR y el MINED. No es que nos opongamos a la inversión, no es así, lo que queremos es proteger la laguna sobre todo”.

Para el doctor Harold Gaitán, el principal reto de Catarina: “Es mantener la higiene y la salud de la población, ya que el pueblo tendrá que vivir, según parece, del turismo en el futuro. Nosotros vivimos de dos cosas: artesanías y el turismo. Si ese es el quehacer, la salud e higiene es vital. Las autoridades deben trabajar por resolver el problema de agua, limpieza y salud”.

Elías Latino, manifiesta: “Tres son los retos, el primero es la solución de las aguas negras, el segundo es organizar a los artesanos y tercero el manejo ecológico de la laguna de Apoyo”.

Elías Latino
Elías Latino

Para José Manuel Altamirano, quien votó por primera vez en las elecciones municipales, cree que: “El primer reto es la falta de financiamiento para nuevas viviendas. Te ofrecen financiamiento, solamente para negocios, y habemos muchos necesitados de vivienda en Catarina”.

Una de las metas del alcalde electo, Ismael Sánchez Pupiro, esa: “Hacer un plan estratégico de desarrollo para el municipio, que tenga, como mínimo, una proyección de veinte años. Otra meta es profundizar el desarrollo turístico del municipio y potenciar el segundo Mirador. Hay necesidad de una sección de Policía que mejore la seguridad ciudadana del pueblo y sus visitantes”.

Eddy Gallego Gallego, es considerado por la mayoría de la población, como el alcalde que inició el desarrollo de Catarina. Él expresa, que: “El principal reto es la sostenibilidad ambiental que debe tener la laguna de Apoyo. La laguna es la joya del municipio. Entonces, preservarla es un reto enorme, porque de allí depende el éxito que pueda tener Catarina como municipio. Mucha gente quiere vivir dentro de ella y la verdad es que la laguna no tiene capacidad para que viva tanta gente dentro de ella. Porque es un volcán, en primer lugar. Tiene que haber un límite y hacerse un uso sostenible de ella. La mayoría de la gente que quiere vivir allí, es gente extranjera. Hay que poner coto a eso. Ahora hay un Código Penal que habla muy serio respecto al deterioro del medio ambiente. La ley de costa de 1917, no ha sido respetada tampoco, y más bien ha sido violada en Catarina y en todo el país. Aquí existen más de 200 quintas ubicadas dentro de la laguna”.

Eddy Gallego
Eddy Gallego

José Esteban Quezada, se refiere a un problema vital: “Hay pobreza en Catarina, ya acercándose al extremo. Hay gente que llega a comprar a mi negocio La Baratita, un huevo de gallina, una cebollita, un tomate y una chillona para el desayuno. Hay otras personas que compran bazo, y dicen que es rico y lo hacen sofrito, como bistec. Hay pobreza en Catarina”.

José Esteban Quezada
El recordado José Esteban Quezada Gamero

Muchos nuevos vecinos de Catarina que viven y tienen o tenían quintas dentro de Laguna de Apoyo son políticos, como: Martha McCoy, Jaime Morales Carazo, José Antonio Alvarado, Arnoldo Alemán, Mónica Baltodano y una gran cantidad de norteamericanos, según nos informaron autoridades municipales.

El vivero «La Gallina»

José Esteban Quezada, me recomendó: “Ve, Mario, tenes que visitar “La Gallina”, de don José Antonio Ruiz; él tiene un vivero ecológico que es una maravilla. Vos te metés allí y sentís que estás en la selva”.

La mayoría de las familias que tienen viveros de plantas ornamentales y flores, les venden su producción a los revendedores catarineños, quienes las terminan de desarrollar en su mejor ambiente y las venden a mejor precio.

Don José Antonio Ruiz, es el dueño del vivero “La Gallina”; tiene 75 años de vida, una hija y cuarenta años de dedicarse a la jardinería, quien asevera: “Tengo más de quinientas variedades de plantas. Muchas las he conseguido a través de contacto y amistades con personas de diferentes partes del mundo que nos visitan; nos compran y nos han traído plantas nativas de Oriente Medio, como palmeras y dátiles; tengo plantas brasileñas, chilenas, bolivianas y otra gran variedad de plantas que se adaptan con facilidad por la altura y el clima en Catarina. Aquí existen dos o tres viveros de verdad, los demás son comerciantes que compran y revenden plantas, que no saben cómo se llama lo que venden. Ojalá tuvieran el interés de aprender a conocer los nombres científicos de las plantas que venden para bien de los compradores”.

José Antonio Ruiz
José Antonio Ruiz

Otro personaje de la floricultura, es don Francisco García, quien tiene en el Ceibo de Pacaya tres huertas de flores con gladiolos de todos los colores.

Su templo Patrimonio Nacional

La iglesia de Santa Catarina de Namotiva, se terminó de construir un 15 de septiembre de 1850, y fue nombrada por decreto Monumento Nacional Histórico, junto a la iglesia Santa Ana de la Villa de Nindirí, del departamento de Masaya y también junto a la iglesia de Posoltega, del departamento de Chinandega, según el Decreto No. 109, de la Cámara de Diputados y la Cámara del Senado de la República de Nicaragua, firmado el 27 de octubre de 1954 y rubricado por Anastasio Somoza García, con una asignación de 500 córdobas para su mantenimiento.

Una panorámica de la iglesia de Catarina, patrimonio nacional.
Una panorámica de la iglesia de Catarina, Patrimonio Nacional.

Hoy, aunque la iglesia se encuentra reconstruida y bien cuidada, después de los daños del terremoto de julio del 2000, la intención del padre José Ángel Lanzas –según algunos catarineños sin consultarlo— de construir una capilla al Santísimo pegada a la parte Sur del templo; esto, ha suscitado opiniones encontradas en la población, y existen muchos ciudadanos que se oponen a la construcción de la capilla encabezados por el doctor en leyes Luis Alberto Carballo. Quienes se resisten a la construcción de dicho oratorio, es porque, según ellos, las excavaciones para la nueva construcción, van a perjudicar el monumento histórico, que tanto debió haber costado construir a sus antepasados catarineños. Se han recogido miles de firmas en respaldo a su inquietud y tienen metido un documento legal para que se prohíba la construcción, la cual de hecho esta paralizada. “La iglesia es parte de nuestra riqueza religiosa, cultural y turística, hay que respetarla”, afirma Luis Alberto Carballo.

El padre Trejos, quien no tuvo nada que ver con el conflicto ahora suscitado, asegura que: “El Instituto de Cultura tiene sus lineamientos en cuanto a los bienes que son Monumentos Nacionales, como la iglesia de Catarina. Pero también nosotros, como iglesia católica, pensamos que tenemos derecho de abrir aquellos espacios en los cuales otros fieles puedan entrar en vida cristiana, como católicos que son. En ese sentido, no veo ningún inconveniente en que en un futuro se pueda concluir es proyecto de la capilla del Santísimo”.

patrimonio nacional histórico.
Patrimonio Nacional Histórico.

Monseñor Bismark Carballo, opina al respecto: “Bueno, voy hablarte como catarineño y como sacerdote –catarinense, me corregía mi papá, dice que lo correcto es decir “catarinense”—; entonces, en primer lugar, pienso que el templo es parte del éxito turístico, conservar las estructuras como nacieron y como fueron construidas en sus orígenes es importante. En ese sentido, mi hermano ha agarrado una campaña legal para detener esa construcción, que ya, en realidad, está avanzada. Entiendo la modalidad litúrgica de crear una capilla para el Santísimo Sacramento. Casi siempre se han construido las capillas pequeñas. Yo, en lo personal, le recomendé al padre José Ángel Lanzas, que tratara de hacerla adentro de la iglesia, sin alterar la estructura, para evitar pues… Además, no creo que necesite una capilla tan grande, dado que la comunidad normalmente no ha crecido mucho. Pues, tiene suficiente para haberle hecho una remodelación interior sin afectar, pero, bueno. Ahora creo que está en negociación, porque la parroquia es Monumento Nacional. Y creo que Intur tiene mucha beligerancia en ese sentido, para definir eso. Se ha detenido la construcción, precisamente, por ese aspecto legal. Ojalá que haya una resolución salomónica, para evitar que este conflicto se mantenga”.

Nosotros creemos, que lo mejor es dejarla de forma original.

Sus fiestas

Todos los pueblos de la meseta son altamente religiosos, Catarina no es la excepción. Cuando el Obispo Morel de Santa Cruz visitó Catarina en 1751, señala y afirma en su informe, que ya se celebraban las fiestas en honor a su patrona Santa Catarina o Catalina. Hoy, 257 años después, se sigue celebrando todo los 25 de noviembre. Para el Padre Trejos: “Las fiestas de Catarina son alegres y llenas de colorido. Es un pueblo de tradiciones, en donde se mezcla lo cultural con la religiosidad popular; podemos decir, que son sencillas, pero con fe en Dios”. Sin embargo, son las fiestas de San Silvestre las que desbordan al pueblo, adonde asisten al pueblo más de 10 mil personas, y que se celebran el 31 de diciembre; el primero de enero de cada año, se celebra el famoso toro venado. “La presencia evangélica en Catarina es mínima”, afirma el padre Trejos.

Una bella imagen de un Cristo preside el altar de la iglesia de Catarina.
Una bella imagen de un Cristo preside el altar de la iglesia de Catarina.

Sus personajes

Catarina tiene muchos personajes vivos y otros que han pasado a la presencia de Dios, como es el caso de don Bismark Alvarado y del Profesor Luis Carballo; hay otra gran cantidad de hijos de Catarina que han sabido darle honor, sabor y color a su pueblo, como: Monseñor Bismark Carballo, Luis Alberto Carballo, Eddy Gallego Gallego, José Antonio Ruiz, Ariel Sánchez, don Francisco Guerrero, quien fue escritor de la Prensa, Eulesterio Latino, quien fue el primer bachiller de Catarina; el gran marimbista Elías Palacios, José Latino, “José Lapo”; José Luis Calero, don Francisco Nicaragua, Erving Sánchez Jara, alcalde saliente, Salvador Alvarado y Alberto Carballo.

Estamos seguros que la Villa de Santa Catarina de Namotiva, en estos diez años, ha dado un giro de 360 grados en su vida social, económica y laboral. No tiene un banco como lo tuvo en los tiempos de Somoza. Buses que tengan líneas para Managua tampoco tiene; pero no le hacen falta, ya que la circulación del transporte colectivo por el empalme es permanente y a toda hora. Lo que sí, creemos que es urgente, es una sección policial que contribuya a dar seguridad ciudadana a sus habitantes y a los turistas que se incrementan todos los días; y ojala, a lo inmediato, se encuentre una solución al problema del agua potable. Sin agua potable no hay turismo que valga, y sin manejo sostenible de la Laguna de Apoyo peor.

Fuentes: Crónicas de Gonzalo Fernández de Oviedo; Monografía de Masaya de Julián N. Guerrero; “Un bosquejo de la dinámica de la población de Nicaragua (1548- 1685)”, de Patrick S. Werner; “La Restauración Conservadora y la gesta de Benjamín Zeledón”, obra póstuma de Gregorio Selser; “Fotos de Rubén Darío”, de Francisco Martínez.

Articulo publicado en diciembre del 2008.