Recordando a Rodolfo Tapia Molina

Texto de Guillermo Cortés Domínguez(*) y Fotos de Mario Tapia

«Los que aman su carrera y su pluma, los que se consagran con decisión a ese oficio, que es un sacerdocio, tienen que ver con vergüenza cómo se convierte la tinta en lodo y la pluma en puñal, cómo hay quienes no ven lo alto de su misión y son fáciles al halago, débiles al engaño, rüines al interés. ¿Podrá recobrar sus fuerzas y sus prestigios ese titán poderoso, la prensa? ¿volverá a sus antiguas grandezas? ¡Dios lo quiera! Y así, en la alborada del siglo nuevo, hable alta y magnífica la lengua del mundo, el diario, hoja de árbol del progreso, que siempre debe ser llevada por formidable viento a levantar las muchedumbres, a enseñar al pueblo, a infundir santos entusiasmos y regeneradoras ideas; a secundar a lo infinito, que empuja la ola, enciende el carmín de la flor, lanza el huracán, despierta el trueno y pone en la noche de las naciones, grandiosa y soberana, esta nube de fuego: la Libertad».

Rubén Darío

RECORDANDO A RODOLFO TAPIA MOLINA QUIEN FALLECIÓ EL 16 DE MAYO DEL 2015

Introducción

Un aprendiz de radiotécnico que reparaba parlantes ambulantes y que anunciaba productos por medio de “baratas” callejeras, comenzó a convertirse a finales de los años cincuenta del siglo pasado en una sensación de la locución nacional de noticias radiales al poco tiempo de fundar el radioperiódico Radio Informaciones, revo lucionando la forma de hacer radio periodismo. En el transcurso del tiempo este noticiero se convirtió en una referencia nacional, permaneciendo inalterable su profesionalismo hasta llegar a este mes de marzo del 2007, en que está cumpliendo nada menos que medio centenar de años, siendo uno de los noticiosos radiales más antiguos de Centroamérica y el continente americano.

Desde un inicio Radio Informaciones introdujo cambios fundamentales en la radio difusión nacional, dejando a un lado la tradicional lectura de noticias de los diarios, buscando sus propias noticias mediante el reporteo directo en las fuentes informativas, inaugurando la entrevista mediante grabación en el lugar de los hechos y monitoreando radio emisoras extranjeras para transmitir noticias internacionales frescas.

Rodolfo Tapia Molina es ante todo un caballero del periodismo nacional, respetuoso, prudente y juicioso. El cumple todos los días las obligaciones elementales del periodismo: decir la verdad, ofrecer varios puntos de vista, no tergiversar y no denigrar a las personas. Es un profesional sin haber ido a la universidad. Tiene un pleno sentido de la ética heredado de sus padres, raro en estos tiempos aciagos, que le permite distinguir claramente entre el bien y el mal, y buscar el hecho concreto, lo que realmente ocurre, y transmitirlo tal como es, con su inconfundible voz admirada incluso por grandes locutores de la radiodifusión nacional como José Dibb McConell.


Una foto del recuerdo con Rodolfo Tapia, primero de la izquierda. En el orden Mario Tapia, Ricardo Trejos y Onofre Guevara.

No escucharán de él un epíteto, tampoco lisonjas, sabe medir cuidadosamente el impacto de cada una de sus palabras y tiene una gran capacidad para acercarse a la gente y establecer convenios. Procura hacer un balance informativo sin que se interpongan sus preferencias ideológicas, sólo su compromiso con el periodismo y con los más necesitados, que constituyen la mayoría del fiel auditorio de su noticiero de 50 años, Radio Informaciones.

Se ha dado el lujo de recibir en vida varios homenajes a su vasta carrera periodística gracias a sus dotes de buena persona y a su habilidoso despliegue de relaciones públicas a lo largo de medio siglo. Su impecable carrera periodística le ha granjeado el respeto y la admiración no solo de profesionales del periodismo sino de todos los ámbitos de la vida nacional, incluyendo el círculo de los poderosos.

A sus 75 años de edad, con 50 en Radio Informaciones, Rodolfo Tapia Molina es un dinosaurio del periodismo de Nicaragua, una extraordinaria y perseverante especie de periodista a punto de extinción que nunca ha tomado vacaciones, que siempre ha estado todos los días en su cabina de transmisión, incluyendo los años de la tradicional bohemia periodística, con solo algunas excepciones, como una vez que se fue al mar y llamó por teléfono desde un pueblito cercano a la playa, pidiéndole a un colega que hiciera la transmisión por él.

Más extraño, reconocible y admirable aún, es que en medio siglo de continua labor, este gigante del periodismo radial nicaragüense no se haya vendido a los intereses de los poderosos, a los grupos políticos, económicos o religiosos, pues no sucumbió cuando intentaron comprarlo y, al contrario, supo mantener la integridad, gracias sobre todo a una sólida formación moral y ética.

Él logró sortear a ocho gobiernos: Luis Somoza Debayle, Lorenzo Guerrero, René Schick, la revolución sandinista, Violeta Barrios viuda de Chamorro, Arnoldo Alemán y el actual de Enrique Bolaños. Esta es la historia que pretendemos ofrecer en esta Memoria de los 50 Años de Radio Informaciones y de Rodolfo Tapia Molina.

Foto de Portada: El gran Rodolfo Tapia Molina con otro recordado y destacado periodista Manuel Eugarrios. Rodolfo falleció el pasado 16 de mayo, dejando un gran vacío en el periodismo nacional.

(*) Guillermo Cortés Domínguez periodista, escritor y catedrático de la UCA.