Cruzando gallos orientales

En gráfica Don Rafael Mendiola, gallero leones con un gallo Assil, del cual pretende crear su raza “Xochilt Akal”
El recordado Don Rafael Mendiola, gallero leones con un gallo Assil, del cual pretende crear su raza “Xochilt Akal”. 

Texto de
Juan Román 
(*)

En la última década, he visto más y más cruces de gallos orientales en las vallas puertoriqueñas. Por ejemplo, en la jugada especial celebrada en el Club Gallístico de San Juan éste año, pelearon dos gallos de cruces orientales por una apuesta de cinco mil dólares.

¿A qué se debe esta proliferación en el uso de cruces de orientales en los últimos años? Indudablemente a las buenas cualidades que el gallo oriental aporta a un cruce.

Estas cualidades, en mi opinión, son las siguientes.

Fuerza, salud y resistencia:

Un amigo me dijo recientemente, que si casta 50 pavas, cría 60. No se mueren de enfermedades ni tienden a perder su salud y si se enferman, tienen más probabilidades de sobrevivir.

Cortan:

Las pavas, como aquí llamamos a los cruces de gallos orientales, tienden a ser muy cortadores y pueden matar de un tiro.

Defensa:

Gallos pavas tienden a defenderse muy bien durante la pelea, enyugándose al otro gallo, arrebatando con el contrincante y empujando continuamente.

 Balance:

La pava muy raras veces está fuera de posición. Cuando tiran caen en sus patas, listos para tirar otra vez o usar sus tretas defensivas.

Difícil de matar:

Cuando un gallo pava cae hacia atrás, tienen que matarlo a palos antes que se pierda. Pelean muy altos y muchas veces entablan peleas que gallo español perdería.

Sin embargo, también tienen cualidades muy malas para nuestro tipo de espuela.

Si no tuvieran estas cualidades negativas, ¡entonces todo el mundo tendría solamente pavas en su raza!

Las cualidades malas de los gallos orientales, por lo menos la vasta mayoría que ha llegado a Puerto Rico, incluyen en las siguientes:

Lentos.

La pava puro es simplemente muy lento para pelear con nuestras postizas.

Antes que pueda imponer su estilo y tren de pelea, está acabado.

No terminan a sus contrincantes:

He peleado en el último año dos pavas a media sangre, que perdieron sus peleas luego de estar al frente 100 a 5. En las dos ocasiones, ambos gallos estaban heridos, pero cuando el pava tumbó al otro, no lo castigó mientras éste estaba en el piso, permitió al contrincante que se repusiera y mataron a las pavas.

No pelean bien cuando los ciegan:

Por su historial y tipo de pelea para lo que fueron originalmente castado (con las patas forradas), el gallo oriental  se hace grande cuando lo ciegan, no pica y deja de tirar a su contrincante. A este tipo de gallo, lo llamamos aquí “Zamurro”.

Hay otra crítica muy fuerte que hacen localmente muchas personas que han tenido gallos orientales con muy pocos resultados: el gallo oriental no tiene cría y huye cuando le dan duro. No estoy de acuerdo con esta crítica y pienso que si hay gallos orientales de mucha raza y aguante. Como todos sabemos, no todo gallo español tiene cría y son muchas las peleas en nuestros redondeles que terminan cuando un gallo huye.

Esto, sin embargo, trae a colación un punto vital cuando hablamos de castar gallos orientales. ¿De dónde salen los sementales que usted planea usar en sus cruces?

El problema en castar orientales es encontrar una raza que sea verdaderamente de pelea y que tenga las cualidades que atribuimos al oriental.

Este problema se hace agudo en Puerto Rico, porque la mayoría de los gallos importados a la isla vienen de los Estados Unidos o América Latina. El que compra estos gallos lo hace a través de un anuncio o por referencia y tiene que poner su fé en la honradez y palabra de una persona que no conoce verdaderamente.

Mi experiencia personal es que la mayoría de las personas que se anuncian en las revistas americanas, que son las que conozco, no juegan sus gallos y los tienen solamente como negocio. Pienso que muchas de estas personas emplean más su tiempo

Mejorando sus cuentas, que sus gallos.

Aunque viví más de 12 años en los Estados Unidos y he recibido revistas de gallos por más de 30 años, vi pelear gallos en por lo menos siete Estados y conocí personalmente a muchas personas que tienen gallos orientales, aun así se me hace muy difícil encontrar buenos gallos.

De siete líneas de gallos orientales que compré, solamente dos de ellas prometen darme resultados. Una de éstas la conseguí como regalo del Sr. Hugh Merron. Estos gallos son del tipo Assil que se conoce como SONATOL.

Dicho sea de paso, el buen amigo y gran castador de Arecibo, Don Ramón “Moncho” Carrión, también ha tenido resultados fantásticos con un gallo Sonatol de la raza de Marron.

Aun cuando uno encuentra una línea que promete, tiene el problema de que no todo gallos por SER MERAMENTE UN ASSIL o Japonés puro puede transmitir sus buenas cualidades.

No hay garantía de que el gallo oriental va a cruzar bien con su línea específica de gallos criollos. Es una verdadera LOTERIA y hay muchas formas de fallar. Por ejemplo, sé que Don Moncho encontró un cruce que está peleando muy bien en las vallas de Puerto Rico.

Sin embargo, posiblemente mi gallo no dé el mismo resultado, ya que es otro individuo y mis gallinas son también otra raza.

Por eso fue que compré siete líneas, esperando que por lo menos una me diera resultado. Y cruce éstas con tres diferentes líneas de gallos finos que tengo. Hasta ahora, el mejor obtenido ha sido con gallinas del muy buen amigo y gran castador, Don Antonio “Toño” Machuca de Guaynabo.

Ya que hemos establecido que es muy difícil encontrar BUENOS GALLOS ASSILES, y más DIFICIL aún encontrar gallinas del patio que CRUCEN con ellos, ¿cómo debemos proceder si decide de cualquier forma tratar el experimento con gallos orientales?

De acuerdo al castador norteamericano Floyd Gurley, que tiene Asiles desde los años 60, el único cruce que le interesa es el de media sangre. Si este cruce no le funciona ELIMINA LA LINEA. Dice que uno puede controlar el primer cruce pero de ahí en adelante  NO ES POSIBLE LIMITAR los efectos de seguir cruzando. Cuando visité a Floyd por primera vez en 1971, tenía bajo su mando una operación de gallos que producía más de 1,500 machos por temporada.

Con esta cantidad de aves, él podía dedicarse a buscar líneas que cruzaban bien.

También era de la opinión que si las aves usadas para los cruces no eran CONSANGUINEAS (“inbred”), no darían BUENOS RESULTADOS.

Sin embargo, otros castadores muy buenos aseguran que si la media sangre es peleable, entonces buscan mejorar los cruces reduciendo la sangre a un cuarto. Si estos gallos salen mejores, entonces experimentan con cruces de un octavo. El castador mayagüezano, Don William Navas, asegura que sus mejores gallos son de un 1/16 Assil.

En su gran libro LOS GALLOS ORIENTALES DE COMBATE, el autor mexicano Dr.Edsel Bixler, menciona que obtuvo buenos resultados con gallos de 3/8 sangre oriental. Esto se logra castando un ave media sangre con un oriental puro.

Esto le da aves de 3/4 sangre oriental.

Entonces estas aves SE UTILIZAN PARA PRODUCIR GALLOS  de 3/8 cuando se cruzan con razas bankivoides, como la cubana o española.

Hay algunos castadores que prefieren hacerlo con machos orientales y otros con las hembras. Mi preferencia personal es usar el macho oriental puro en el primer cruce y luego las hembras de media sangre para REDUCIR LA INFUSIÓN ORIENTAL a un cuarto. Es posible que una raza especi-fica oriental de mejor resultado con un sexo determinado, pero hasta ahora, ello no me ha ocurrido.

Una advertencia que he leído en varias fuentes, es NO HACER CRUCES CUANDO AMBAS PARTES CONTIENEN SANGRE ORIENTAL. En otras palabras, solamente un ave de la pareja debe contener la infusión de sangre oriental en los cruces.

Muchas de las personas que me han hablado muy mal de estos gallos, han cometido el mismo error. En mi opinión, el error estriba en tratar de hacer UN CRUCE DE GALLOS ORIENTALES de una línea fija, muchas veces utilizando el “inbreeding” o consanguinidad estrecha en un intento de fijar la línea.

Aunque esto se ha hecho, por ejemplo en los gallos nacionales de Argentina y Brasil, o en los Lacy Roundheads norteamericanos, parece que ahí es donde verdaderamente toma y corre serios riesgos.

La implicación de esto es que si usted decide castar gallos orientales , posiblemente la mejor forma de hacerlo es MANTENIENDO DOS RAZAS SEPARADAS para hacer las cruces.

Una vez que usted determine la infusión de sangre oriental que le da los mejores resultados, sea esto de ½, 3/8,1/4ó 1/8, limítese a producir aves con este porcentaje de sangre sin tratar de seguir “REFINANDO” y mezclando las razas.

Si decide seguir en su intento de crear una “SUPER RAZA” de cruces orientales, mucha suerte. Pero si fracasa recuerde:

LA CULPA NO SERÁ SOLAMENTE DE LOS ORIENTALES.

(*) Castador y gallero Puertoriqueño

Nota: Este trabajo periodístico es válido para toda la afición gallística de Nicaragua. En función de los criadores y amantes del gallo de arma pequeña. Lo expuesto en el mismo no es absoluto, pero es un trabajo serio que servirá de mucho a los castadores de gallos del país. Fue publicado en 1989 en la Revista mexicana “El Palenque de Oro”.

Articulo publicado en agosto de 1999.