Cómo cuidar un gallo de pelea en Puerto Rico


Peleas de gallos en Puerto Rico. En el club el Caimito

Texto de
Lcdo. Severo R. Torruellas (*)
Especial para gente de gallos

Partiendo de la premisa de que el gallo que se va a preparar es fino, bien casta­do y de lineal de sangre probadas, he aquí el método usado comúnmente en Puerto Rico, aunque como dice el refrán, «cada cual tiene su librito».

No importa el sistema que Ud. use, el gallo debe ser un ejemplar saludable, preferiblemente de unos doce meses de edad como mínimo y es recomendable probar el gallo con un topetón o careador para ver si tiene algún defecto físico.

Una vez que nos cercioramos de que el gallo está bien, entonces procedemos a matarle los parásitos internos y externos. Colocándolo en una jaula aparte de los ga­llos que están en preparación.

En el lapso de tiempo de 15 días, lo des­barbamos y lo recortamos por debajo para que comience a perder la grasa y por ende la gordura.

La alimentación empezara a base de maíz entero, con una pastilla de multivita­minas con minerales dos veces a la semana como complemento alimenticio por 15 días y el agua debe ser limpia y abundante.

Al transcurrir los primeros 15 días, se le vuelven a matar los parásitos y esta vez se eliminaran los huevecillos también.

Una vez el gallo está completamente desparasitado, lo descrestamos y lo recorta­mos por encima. Finalizado este proceso, ya estamos listos para subirlo a la casa de ga­llos para comenzar su entrenamiento.

La jaula o rejón que se le asigne será el mismo Lugar donde el gallo se mantendrá durante todo su entrenamiento.

En esta etapa se aumenta la alimentación, conservando siempre la base de maíz entero, pero añadiendo huevo duro completo. Carne o hígado cortado en peda­citos y masa de maíz con leche descremada.

Como complemento alimenticio. En días alternos, se le puede dar guineo maduro, tomate, lechuga, hierba fresca y una pastilla multivitaminica una vez por se­mana. El agua, toda la que desee tomar.

Cuando ya le ha sanado el corte de la cresta y ha eliminado la grasa superflua, el gallo está listo para comenzar los ejercicios que le darán la completa condición de pelea.


Severo Torruellas

Tenemos que hacer la salvedad de que el gallo puertorriqueños pelea de manera dis­tinta, en su mayoría, a los gallos de Nicaragua o resto de Centroamérica, pues es llamado «de pico y alas» porque se ele­van en el aire para tirar con sus patas y espuelas con­centrando su ataque en la cabeza de su contrario.

Las armas suelen ser espuelas naturales, que son las que le crecen natu­ralmente en sus patas, o las postizas que son pare­cidas en su forma a las naturales pero más finas y que pueden ser de  plástico  u otro material aceptado por el Reglamen­to Administrativo de «Lidia de Gallos».

Así pues, comenzamos el entrenamien­to del gallo con una carrerita de 6 minutos corridos y una «careadora» a mano para ver como el pollo limpia la picada y tira, aun cuando esté cansado.

Es muy importante que el pollo o gallo en adiestramiento se pese desde el principio diariamente, pues el peso nos dice si el pollo o el gallo están entrando en condición.

Desde esa primera carrera, tomaremos 3 días de descanso y al cuarto día le damos otra sesión de entrenamiento de 10 minutos con voladas incluidas para comenzar el for­talecimiento de los músculos de las alas, siempre al final con la «careadora» a mano y el pesaje del gallo para constatar la condi­ción.

Después del consabido descanso, añadiremos al entrenamiento una topada de 6 a 10 minutos entre dos gallos o pollos del mismo peso o con una «careadora» o topetón y aquí podremos apreciar la condición del pollo o gallo en relación a su resistencia al cansancio.

Así continuaremos llevando a cabo los ejercicios de entrenamiento, para que el pollo o gallo que estemos preparando pueda ser «topado» con otro ejemplar por 15 minutos sin que abra el pico para respirar por can­sancio.

El gallo debe ser un ejemplar saludable, preferiblemente de unos doce meses de edad como mínimo.

El proceso y duración de entrenamien­to dependerá mucho de la asimilación y condiciones que el gallo obtenga durante el mes o cinco semanas de entrenamiento. –

Lograda ésta condición, el gallo ya debe estar en su peso de pelea, pues por más ejer­cicio que se le dé se mantendrá estable en el mismo.

Es entonces cuando se le podrá dar un merecido descanso de una semana o 10 días antes de llevarlos a la gallera al combate.

Tres días antes del día escogido para llevarlo a la gallera, se cambiará del rejón donde ha estado durante el entrenamiento a unas jaulas especiales a prueba de mosqui­tos y durmiendo en una banqueta.

La mañana del día de la pelea cuando el pollo o el gallo se saque de su jaula espe­cial, habrá que observar si la excreta o «cuita» está dura y en un solo montoncito. Lo que nos indica si el ejemplar digirió bien su comida y durmió toda la noche. Entonces podemos decir que el pollo está listo para pelear.

También debe pesar el gallo antes de salir para la gallera y si ha subido o bajado media onza no lo juegue.

Esto es en síntesis el método que usamos en Puerto Rico para preparar nuestros gallos, espero que a los aficionados y galleros nicaragüenses les pueda servir para algo.

(*) El Lic. Severo Torruellas es miembro del “salón de fama” del deporte de los gallos de Puerto Rico y colaborador especial para “Gente de Gallos”. Creemos que a los nuevos y viejos aficionados este artículo del cuido Puertorriqueño del Lic. Torruellas servirá de mucho, ya que ahora con la fiebre del gallo de navaja pequeña en Nicaragua el buen cuido es importantísimo y vital.