Cuido del gallo: mitad de la pelea

Mario Tapia

Joaquín Ortiz, no necesita presentación entre los aficionados, criadores y cuidadores de gallos de lidia en Nicaragua. Joaquín es entre nosotros los galleros, toda una institución en cuanto a conocedor de gallos y sobre todo del cuido de los mismos.

Para Joaquín, el gallo debe jugar entre los 14 y 16 meses de vida, ya cuando tiene su segunda pluma y físicamente está adulto.

“El gallo que debe jugar el gallero tiene que ser el mejor”, señala. Según Joaquín el escoge doce gallos y de los cuales selecciona cuatro, a los que somete a entrenamiento por el tiempo necesario.


El recordado Joaquín Ortíz, un maestro del cuido del gallo.

Los gallos seleccionados deben tener su plumaje de la mejor manera, “La pluma hace al gallo”. Acto seguido las aves se deben  desparasitar y despiojar, para que no tengan ningún problema de salud y esté en condiciones de soportar el entrenamiento al que será sometido.

¿Y cuál es el cuido?, preguntamos. “Eso es un secreto de gallero”, contesto Ortiz.

Para Joaquín el secreto de ganar esta en: casta, poder, alimentación, entrenamiento, buena navaja y sobre todo buena suerte.

Según Ortiz, “en el redondel a todos los gallos les tengo miedo, ya que todos llevan navaja y pueden matar al contrincante”.

Como cuidador de gallos, Joaquín Ortiz ha tenido miles de gallos en su vida, a los cuales también ha entrenado, de ellos recuerda a dos: uno era un gallo “pinto” que lo compro en 17 córdobas en los años 60, lo gano 17 veces y lo perdió en Masatepe, por mal cuido según él. O sea que le salió a córdoba el alzo.


El recordado Joaquín Ortíz en una de sus tertulias, en la gallera de Masatepe.

Otro recuerdo imborrable de Ortiz en los gallos, es el día que le saco “corrido” a Mr. Rolling, uno de sus gallos en las esquinas de Carazo, en un torneo internacional en donde estaba presente el famoso criador norteamericano.

Recuerda Joaquín que su gallo se llamaba “metralleta” y era un gallo criollo que se lo había regalado el masatepino Bayardo Sánchez Ramírez, fue emocionante. Ese gallo lo ennavajó Checho Blandino y le costó matar, pero al final el gallo “gringo” salió corrido.

Joaquín es de los “gallos viejos” que con el ala matan, cabalero y diestro para “cazar” sus gallos y sobre todo para apostar.

Rememora Joaquín que el “metralleta”, lo “casó” don Henry Urcuyo y el mismo iba toda la plata, la pelea iba con mil quinientos dólares. “El cuido es la mitad de la pelea”, afirma Joaquín Ortiz.