Coriza infecciosa

“El saber no ocupa lugar”

Texto del
Dr. Fidel López Muñante
Prosevar Lab. Tornel – México

Es una enfermedad de las vías respiratoria altas, que se caracteriza por secreción nasal, tumefacción o hinchazón de la cara debajo de los ojos.

Es causada por una bacteria Haemophilus Paragallinarum (Gallinarum) es un bacilo gramnegativo.

El reservorio de la infección es por las aves con enfermedad crónica o que son portadoras sanas. El período de incubación es de aproximadamente de 1 a 3 días y se puede complicar con otras enfermedades como la Micoplasmosis.

La transmisión se produce por contacto directo (cuando se hace compresión de la región nasal con los dedos pulgar e índice, hace que los gérmenes expulsados infecten igualmente a otros animales) o por medio de gotitas transportadas por el aire y por la contaminación del agua de beber.

Los primeros síntomas consisten en ruidos que denuncian la presencia de mucosidad en las vías respiratorias altas y con estornudos en algunos animales.

En su forma más leve el único signo puede ser depresión acompañada de una secreción nasal serosa y a veces, ligera tumefacción facial, con un olor fétido característico.

En la forma más aguda hay tumefacción severa de uno o ambos senos infraorbitarios con edema de los tejidos vecinos, que pueden llegar a provocar el cierre de uno o ambos ojos. En las aves adultas el edema puede extenderse al espacio intermandibular y a la barba. La secreción obstruye los orificios nasales y los animales se ven forzados a abrir el pico para respirar. Tratan de limpiarse con la parte interna del ala y con la zona entre el cuello y la pechuga, haciendo que las plumas se unan formándose una masa compacta. La secreción se acumula en los senos infraorbitarios, los párpados se pegan y se origina la llamada “cabeza de búho” debido a la hinchazón de ambas regiones oculares. A medida que la enfermedad se hace crónica el exudado se hace amarillento, otras lesiones que pueden observarse son la conjuntivitis, la tranqueitis, bronquitis y la inflamación de los sacos aéreos.

No confundirse con las enfermedades víricas de las vías respiratorias, la bronquitis infecciosa y el cólera aviar, que tienen igual dificultad respiratoria y casi siempre secreción nasal.

La prevención es el único método apropiado de control, pero hay disponibles bacterianas para prevenir y controlar la enfermedad. Es importante un tratamiento rápido con eritromicina, estreptomicina, oxitetraciclina (L – Eticina 0.5 x kg) o enrofloxacina, Enfloxil, o.5 cc por 3 a 5 días seguidos, intramuscular, para aves adultas).