Diarrea Bacilar Blanca

Texto de
Leopoldo Escamilla Arce (*)

Es esta una enfermedad transmisible de padres a hijos y ocasiona pérdidas de consideración en las granjas, sobre todo cuando los pollitos cuentan con pocos días de nacidos. En las gallinas ponedoras se nota la disminución en la postura y en las aves reproductoras es muy frecuente la muerte. Cuando los reproductores están afectados de esta enfermedad (Pullorum), es muy bajo el tanto por ciento de los nacimientos en las incubaciones.

Este mal se puede presentar en aves de cualquier edad o sexo, y causa mayores estragos en pollitos de una a seis semanas de edad, calculándose la mortandad de ellos entre 50 y 60%.

Causas de la enfermedad.- La diarrea bacilar blanca la produce un germen que pertenece al grupo de las Salmonellas conocido con el nombre de Salmonella Pullorum, germen que puede trasmitirse de pollito a pollito, de padres reproductores a pollitos hijos y de adulto a adulto.

Los síntomas.- Cuando los pollitos recién nacidos son atacados por esta enfermedad les viene una fuerte diarrea de color blanquecino, se les ve decaídos y somnolientes y con las alas caídas; el excremento se adhiere a las plumas que cercan la cloaca y mueren en pocos días.

Es muy frecuente encontrar por la mañana en las criadoras muchos pollitos muertos la noche anterior. Al hacerles la necropsia a los pollitos muertos se aprecia una sustancia serosa de color amarillento en la cavidad abdominal, decoloración y congestión del hígado; en los pulmones a veces se encuentran manchas blancas o grisáceas y casi siempre la yema sin haber sido absorbida. Otra lesión de importancia es la inflamación de los intestinos, principalmente los ciegos, así como la de los riñones, los que segregan un líquido blanquecino.

Cuando los pollitos que enferman de diarrea sanan, queda en sus organismos el Pullorum, que tiene especialidad en radicarse en el ovario de las hembras, causando perjuicios en ellas de forma que la gran mayoría de los huevos que ellas ponen (si los huevos se dedican a la incubación y se fertilizan), los pollitos que de ellos nazcan están contaminados, trasmitiéndose de esta manera la enfermedad de padres a hijos.

A las aves adultas que llevan en su organismo el microbio de la Salmonella Pullorum no se les aprecian síntomas externos. Sólo con la prueba del antígeno, o examinando a las aves que hayan muerto a consecuencia de esta enfermedad, se puede hacer un diagnóstico seguro y complementario con un examen bacteriológico para aislar el Pullorum e identificarlo.

Algunos tratamientos.- Un tratamiento curativo a base de medicamentos no existe propiamente, sobre todo en los pollitos de pocos días de nacidos, por lo que se aconseja que cuando por las mañanas se haga la visita de inspección a los gallineros debe eliminarse a cuanto animalito se note atrasado o con síntomas de algo anormal, sobre todo si esos síntomas son sospechosos de diarrea. A estos pollitos debe sacrificárseles, incinerarse y enterrar sus cenizas, en previsión de que se contaminen las parvadas de pollitos por algún enfermo que haya quedado entre ellas. Conviene poner en el agua de los bebederos algún desinfectante de las vías digestivas, o bien darles a beber suero de mantequilla ligeramente ácido, o desecado, revuelto con la porción alimenticia de harinas pellets o granos que se les proporcione.

Si hay aves adultas en las que, por medio de diagnóstico, se haya comprobado plenamente la existencia de la Salmonella Pullorum, no hay más que eliminarlas sacándolas de los gallineros y sacrificándolas. No deben dejarse para reproducción porque sería peligroso y no se lograría desterrar el padecimiento de las granjas, que se trasmitiría por los huevos a incubar, o por los pollitos recién nacidos que se distribuyen en distintos lugares.

Medidas para prevenir la enfermedad.– Las medidas más recomendables que se pueden aconsejar y que son obtenidas por la experiencia en el manejo de las gallinas son las siguientes:

  1. Diagnosticar la enfermedad por medio de la reacción de aglutinación de la sangre, afirmado por un completo examen bacteriológico.
  2. Eliminar todas las aves que acusen reacción positiva en la prueba antes dicha.
  3. Incubar solamente huevos que procedan de gallineros que garanticen que los reproductores están exentos de diarrea blanca bacilar.
  4. Destruir por medio del fuego todos los pollitos sospechosos o que estén infectados.
  5. Desinfectar rigurosamente el huevo para incubar, incubadoras, criadoras, comederos, bebederos y lugares de albergue de los pollitos.
  6. Debe evitarse por todos los medios posibles que el alimento y el agua de los bebederos sean contaminados por el excremento de los pollos enfermos.

 (*) Gallero, Periodista y Veterinario mexicano. Artículo tomado de la Revista Tradición gallera de México.