Galleros de Catarina

Texto y Fotos de
Mario Tapia

Todas las ciudades y comarcas de la “meseta de los pueblos” tienen muchísimo en común: origen, sangre, costumbres, tradiciones, hábitos alimenticios, cultura de trabajo, formas de producción artesanal y como recreación las peleas de gallos. Sin embargo, la Villa de Catarina es una excepción en el deporte de los gallos, pues nunca ha tenido una tradición a la cría de los gallos de combate.

Rodolfo Jirón Sandino, transportista y viejo gallero niquinohomeño residente en Masatepe, confirma esto: “Nunca conocí a ningún gallero catarineño. En la comarca de Pacayita sí, han existido galleros, pero ellos van a jugar a Masaya. Pero gallero catarineño, a ninguno conocí”.

Róger Fuentes, gallero diriomeño, arma un gallo durante la jugada en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina, el pasado 16 de noviembre. Sostiene el gallo, el gallero Mario Ruiz.
Róger Fuentes, gallero diriomeño, arma un gallo durante la jugada en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina. Sostiene el gallo, el gallero Mario Ruiz.

Realmente, en mi vida de gallero y ahora como historiador, nunca conocí o leí de algún gallero originario de Catarina. Al único catarineño que recuerdo haber visto en las galleras, más no sé si como aficionado a los gallos o por afinidad política, es ha Germán Quintanilla, casado con doña Teresita Barquero Gutiérrez, hermana de los famosos galleros don Hernán, Héctor, Carmen y Dámaso Barquero Gutiérrez, quienes a lo largo de sus vidas escribieron grandes páginas de la historia gallística masatepina y nicaragüense en general.

Es talvez por lo anterior, que no me extraña saber, y ver, que la mayoría de los galleros de Catarina son jóvenes con poca o ninguna experiencia en el viejo arte de la cría, preparación y manejo del gallo de combate. El de mayor edad de los galleros de Catarina, es don Mayro Cecilio Carballo, con 51 años de vida y 16 de ellos metido con los gallos. Por otra parte, José Manuel González, de quince años, es el gallero más joven de Catarina, quien, además de eso, se gana la vida vendiendo maní en todas las jugadas de gallos de la meseta. Sin embargo, en asuntos gallísticos, es don José Leonel “Canana” Nicaragua, gallero de Pacayita, comarca de Catarina, el aficionado con mayor experiencia: 30 de sus 49 años de vida.

José Manuel González
José Manuel González

Llegué a los gallos por mi suegro

El doctor Harold Gaitán, afirma que llegó a los gallos por su suegro, y lo expresa de esta manera: “Nadie en mi familia ha sido gallero. Me casé muy joven y mi suegro, Rómulo Vega, de Masaya, ha sido siempre gallero de familia. Ahora tengo mis propios gallos. Juego mis gallos. A veces no puedo cuidarlos por falta de tiempo, pues soy médico, pero siempre trato de sacar el tiempo para cuidarlos yo. Lo que más me gusta es su casta, su capacidad de coraje, su capacidad de defenderse, de luchar en contra de todas las adversidades. En un inicio quise jugar gallo de navaja larga; la verdad es que son peleas muy emocionantes, pero creo que son peleas muy rápidas; entonces, muchas veces no se mira la capacidad del gallo para luchar; la claridad de la pelea. Entonces cambié de estrategia y me dediqué más que todo a jugar gallo de navaja pequeña; para mí, el gallo navaja corta es más fino en el combate. Me gusta el gallo de navaja corta, me gusta criarlo y me gusta jugarlo; no me gusta jugar gallo ajeno, juego lo mío”.


Dr. Harold Gaitán

No cree en la suerte

El doctor Harold Gaitán, afirma no creer en la suerte y lo señala así: “Yo creo en la raza del gallo, en la inteligencia del gallo, y en el cuido del gallo; en el ejercicio, creo en el tiempo que le dedica el gallero a su gallo antes de llevarlo al combate”.

Una gallera turística

La Villa de Catarina tiene una ubicación privilegiada geográficamente, y tiene el mejor clima del Pacifico de Nicaragua. Muchos de sus galleros desearan tener una mejor gallera e incluso con pretensiones turísticas. Referente a lo anterior, el doctor Harold Gaitán, señala: “Pienso que debiéramos trabajar para tener una buena gallera, un mejor redondel, en un mejor lugar, con parqueo y todo. Porque en los gallos anda gente de todo los sectores sociales del país: campesinos, obreros, técnicos y profesionales de todos los colores políticos”.

Galleros catarineños y visitantes, se acercan a la pesa con sus gallos durante el torneo en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina, el pasado 16 de noviembre, en la gallera San Silvestre.
Galleros catarineños y visitantes, se acercan a la pesa con sus gallos durante el torneo en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina, el pasado 16 de noviembre, en la gallera San Silvestre.

Poca tradición gallera en Catarina

Hace unos tres años, oí de boca de uno de mis hijos que había una gallera en el pueblo de Catarina; un año más tarde, en junio del año pasado, esa misma gallera fue construida en la zona oeste del empalme, en donde está actualmente. Sin embargo, jamás había estado en ella, a pesar de que todos los sábados o domingos estaba llena de galleros. Fue hasta que un día de tantos que me invitó mi sobrino, Elder Tapia Escobar, que la visité, en donde lo encontré en compañía de mi sobrina, Ruth Tapia Escobar, quien andaba con su esposo y sus hijos en la gallera de Catarina. Francisco José Ríos, es el dueño de la maltrecha gallera de Catarina, y nos da su versión: “A mí no me gustaban los gallos; un día, me solicitó Silvio Latino que le ayudara a legalizar su gallera clandestina que tenía en el pueblo. Fue de esta manera que llegué a los gallos; hoy, yo me encargo del bar y los galleros de los gallos. Quiero manifestarle, don Mario, que tengo la promesa del alcalde electo, Ismael Sánchez, de apoyarme a mejorar la gallera de Catarina”.

Francisco José Ríos
Francisco José Ríos

Gallera concurrida

A la gallera de Catarina asisten galleros de Masaya, Managua, Nindirí, Granada, Los Altos de Masaya, San Juan de Oriente, Niquinohomo, Diriomo, Diría, Nandasmo y Masatepe. Según Francisco José Ríos, continúa hablando de su experiencia: “A mi gallera llegan galleros conocidos, como Iván, Alfonso y Sergio Castillo, de Nindirí; Róger Fuentes, “El Panadero” Castellón, de Diriomo; “El Turco” y los Selva, de Diriá; los Jirones, “Guarumo”, “El Picudo”, de Niquinohomo; Lolo Sánchez y Fernando Abaunza, de Masaya; Trinidad y Víctor Pavón, Paúl Argüello, Rodolfo y Omar Jirón, Daniel y Lázaro García, Andrés, Selser, Mario y Rogelio Tapia, de Masatepe”.

Luis Vega, sostiene un gallo a Gabriel González, ennavajador catarineño, durante la jugada en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina, el pasado domingo 16 de noviembre.
Luis Vega, sostiene un gallo a Gabriel González, ennavajador catarineño, durante la jugada en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina.

Todos crían y juegan gallos de navaja corta

Nelson Henríquez, tiene 18 años de vida, y lo metió a los gallos su tío, Danilo Rivas, de San Marcos. Hoy tiene en su patio 16 gallinas, 15 gallos, y nos señala: “Mis gallos padrotes españoles, assiles y peruanos, se los he comprado a Adolfo Porras, de Masatepe. El me los ha vendido a 1,500 córdobas los gallos padrotes para cría, y los gallos de juego a quinientos o setecientos córdobas cada uno. Me gusta castar, criar, cuidar, preparar, ennavajar y soltar mis gallos”.

Nelson Henríquez
Nelson Henríquez.

Mayro Cecilio Carballo, tiene 51 años de vida, y nos cuenta: “Somos siete hermanos. Gallero sólo yo. Siempre me han gustado los gallos, hoy tengo 16 años de estar metido de lleno, me inicié en la gallera de La Curva y en la de “El Zapotón”, de Nicolás Zambrana. Trato de cuidar de la mejor manera mis gallos con sus vitaminas, buena alimentación y ponerles buena navaja. Hay que defender bien los realitos. Antes jugábamos gallos en dos líneas y media, hoy solamente se juega en dos líneas; se ha afinado el gallo”.

Mayro Cecilio Carballo
Mayro Cecilio Carballo

Gabriel González Guerrero, nació en Diriamba, de madre catarineña y de padre diriambino, su madre se lo trajo recién nacido a su pueblo. Su padre, don Pedro Zacarías González, era gallero, y lo metió a los gallos desde chavalo, Gabriel nos dice: “Tengo gallos españolitos, asiles y gallinas shamo para cría. Me gusta sacar y jugar; tengo ocho meses de estar ennavajando mis gallos. En los gallos se aprende mucho de la vida, porque en los gallos, el que mal anda mal acaba. La honestidad va por todos lados y por donde quiera con la frente en alto. En los gallos hay de todo”.

José Manuel González, señala a su tío, Gabriel González, como el culpable de estar metido de lleno hoy en los gallos y afirma que: “de mis quince años, ocho tengo de andar en las galleras”.

Gabriel González, “El Molinero”
Gabriel González, “El Molinero”

Nicolás Cano, refiere que su padre soltó gallos de Juan Manuel Porras, en el patio de su casa, pero nunca ha visitado una gallera, y afirma: “Mi hermano Pascual Enrique y yo somos galleros. Yo creo en la suerte. He visto gallos malos ganarle al gallo más fino. En las peleas de gallos los dos combatientes llevan armas y nunca se sabe de antemano quién ganará”. Donaldo Fuentes, nació en Masatepe, su padre es originario de Diriá y su madre de Catarina, y es quien no cuenta ahora: “Yo le digo con todo orgullo, que los mejores gallos de Catarina los tiene mi papá, Manuel Fuentes. Hoy hay gallo bueno en todas partes; a la gallera de Catarina vienen gallos buenos de Masaya, de Niquinohomo. Ahorita está en su apogeo la gallera San Sebastián, y vienen buenos galleros de Masatepe; y mi mayor respeto para los gallos de su hijo, Rogelio, porque juega buenos, buenos, gallos; y siempre pierde uno y gana tres. Hay que recordar que si el gallo lleva navaja va jugando. Yo siempre apoyo a los galleros de Catarina, porque los galleros que vienen traen buen gallo. Si no me apuesto en contra de Catarina”.

Nicolás Cano
Nicolás Cano

Donaldo Fuentes.
Donaldo Fuentes

Marvin Hernández, nació en la comarca de Pacayita, y afirma que fue mirando la pasión de su tío, Juan Hernández, por los gallos que se metió a los gallos; hoy, nos confiesa: “Creo que tengo buen ojo para la selección de los gallos; tengo un gallo sucio, que lo jugamos ocho veces ganándole gallos a los Pavón de Masatepe y los Castillo, de Nindirí. Tengo gallos españoles, asiles y Rajamur para buscar gallos de dos líneas. Aquí, en Pacayita, los mejores gallos los tiene don José Leonel “Canana” Nicaragua.

Marvin Hernández
Marvin Hernández

Pacaya la mas gallera de Catarina

Para los habitantes del municipio de Catarina “El Ceibón”, de Pacayita, es una referencia geográfica; para los galleros, “Canana” es un sobreviviente de la larga tradición gallera de su comarca, en donde Pedro López, Ernesto López, Ángel Durán y los Meneses han sido galleros de larga data. José Leonel Nicaragua “Canana”, nos dice: “Pacaya es la zona más gallera del Municipio de Catarina. Dentro de nuestras limitaciones y pobreza, le hemos comprado gallos buenos a don Dolores “Lolo” Sánchez, a Raudi Nicaragua, a Nicolás Zambrana y a Róger Fuentes. Hoy estamos raciando gallos de la sangre de Róger Miranda, asiles y españoles. Me siento orgulloso de mis gallos, sobre todo, de uno que se llama “El Cascabel”, que lo he ganado ocho veces. Mi hijo, Enrique Meneses, cuida los gallos, y mi amigo Mauricio Guerrero, de Masaya, es mi ennavajador. Juego mis gallos con el movimiento de la luna. Los gallos blancos los juego cuando la luna esta clara, también los he jugado cuando la luna está tierna y ganan bien”.

n par de gallos de navaja corta, luchan por el triunfo durante el torneo en honor a las fiestas patronales de Santa Catarina, en la gallera San Silvestre.
Un par de gallos de navaja corta, luchan por el triunfo durante el torneo en honor a las fiestas patronales de Santa Catarinaen la gallera San Silvestre.

La gallera de “Carne con chile”

Don José Leonel “Canana” Nicaragua, recuerda que uno de las galleras más conocidas en la comarca de Pacayita, fue la del difunto don Carlos Vega, a quien le llamaban cariñosamente “Carne con Chile”. Y Don José Leonel, lo afirma: “Eran los mejores tiempos de nosotros, llegaban a jugar a Pacayita, Mena, Cholandín, Monchito García, doña Ameriquita Algaba, Rigo “Sapo” Guzmán, y a mí, siempre me fue bien. Mis animales no son enchapados, pero yo le aseguro, don Mario, que con la raza que tengo, mis gallos pueden jugar con cualquier plata. Hoy, por la situación económica, juego mis gallos hasta adonde alcanza la bolsa. Ahorita tenemos cuarenta gallos. De juego hay seis, el resto son los padrotes que están siempre esperando para sacar este verano”.

José Leonel “Canana” Nicaragua
José Leonel “Canana” Nicaragua