Galleros de Matiguás

Texto de Mario Tapia

“En tres tiempos se divide la vida, en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es breve, el futuro, dudoso; el pasado cierto.”

Séneca

El pasado es historia, buena o mala, es la historia. En todo hay presente y pasado. En los gallos también existe pasado y presente y cada pueblo de Nicaragua tiene su propia historia. Matiguás también tiene su historia gallera. Uno de los más famosos galleros fue, junto a Róger Rizo Valle, el también difunto Rodolfo Rojas López. Ellos hicieron su historia y ahora otras más jóvenes hacen lo propio.

Rodolfo Rojas: amante del gallo de navaja larga

Douglas Rojas Vallecillo, es otro de los hijos Rodolfo Rojas López, es gallero y vive en Matagalpa. Él nos narra sobre la historia gallera de su papá:

“Mi papá, Rodolfo Rojas López, nació en San Ramón, Matagalpa, un 8 de diciembre de 1926 y falleció un 31 de agosto del 2010. Le gustaba el gallo fino de navaja larga y mantenía cuatro cuarteles de gallos: uno en Estelí, que lo manejaba el cubano Vidal Ruiz; otro en Matagalpa que lo manejaba Leopoldo Escorcia, conocido como el “zurdo” Escorcia; otro cuartel de gallos en San Ramón, que lo manejaba “Mincho” Martínez y el cuartel principal lo tenía en Matiguás, en el cual tuvo varios cuidadores, recuerdo al último, el guatemalteco don “Paco” Godínez. Sus gallos se los ennavajaba Ángel Guevara “Cutacha” y Paco Godínez.

Rodolfo Rojas
El recordado gallero de Matiguás don Rodolfo Rojas López, con uno de sus ejemplares de raza norteamericana.

Mi padre jugó mucho sus gallos en torneos nacionales e internacionales. Recuerdo que iba mucho a San Pedro Sula, Honduras, a jugar contra Jaime Echeverri y Guatemala en la gallera de don Rodolfo Rojas. Visitó muchas veces El Salvador, donde jugó contra Freddy “Charu”. Su pasión eran los gallos de navaja larga”.

César Augusto Rojas es uno de los 18 hijos que tuvo don Rodolfo Rojas, con cuatro señoras diferentes. César Augusto nos sigue contando:
“Mi papá, como gallero, fue un gran aficionado, muy amante a los gallos, a sus criaderos, y a jugar gallos. Él iba a México, a los Estados Unidos, a comprar sus gallos y traer sus padrotes; de allá trajo sus crías en 1974-1975; en la época de apogeo de la navaja larga, él manejaba más o menos 200 gallos en precuido y cuido para pelear; tenía 15 criaderos. Sus criaderos estaban en la fincas en Santa Rita, a 3 kilómetros aquí de Matiguás. Ahora esa propiedad es de don Daniel Gadea. Mi papá, en los años 80, tuvo que vender la finca porque, primero, era contra el gobierno de Somoza y después lo confiscó el gobierno sandinista. Se vio afectado por la situación política, tuvo que salir y abandonar la finca, sus gallos y todo, se trasladó a Managua y tuvo una crianza de gallos en una quinta en Esquipulas.
Es gallero también mi hermano Douglas Rojas Vallecillo, quien vive en Matagalpa.

Mi padre era un hombre que no faltaba todos los domingos a las galleras. Salía para todos lados del país. No recuerdo en qué época tuvo un premio como uno de los mejores galleros; un torneo que hubo con hondureños, salvadoreños, mexicanos que vinieron, y se llevó el premio al Mejor Criador de gallos en ese momento.

Tenía un gallo que era de la raza… no recuerdo la raza, pero era un gallo muy elegante, un gallo norteamericano, incluso por ahí está una foto donde mi papá está con ese gallo, la tiene uno de mis hermanos, no sé cuál de todos. Incluso, tiene un dibujo donde le hicieron la cara de él con cuerpo de gallo, porque era tan gallero que en los Estados Unidos un hijo de un amigo era dibujante y le hizo la cara de él con el cuerpo de un gallo, por ahí la tiene uno de mis hermanos.

Él cuidaba, él ennavajaba, lo único que no hacía era soltar sus gallos, no era soltador, criaba sus gallos, los cuidaba. Cuando vivíamos en la finca Santa Rita, en 1974, él tenía un señor salvadoreño que era el que cuidaba los gallos, se llamaba Paco, sólo recuerdo que le decíamos Paco. Trabajaba mucho con un señor de Managua llamado Ángel Guevara, que le decían “Cutacha”, era su amistad de Managua. En la finca tenía casillas, los rejones para los criaderos, tenía su propio redondel, tenía todos los guantes, todos los implementos, totalmente. Mi padre fue famoso tanto no por andar metido en los gallos, sino por la calidad de los gallos que tenía. Era de todo, criaba, apostaba, ennavajaba y hasta se los comía cuando se los mataban, porque no siempre todos los gallos se ganan y algunos se pierden, y ese gallo también lo comíamos en sopa.

De sus 18 hijos que conozco, solamente el mayor es aficionado a los gallos. Cuando mi padre andaba en los gallos él ya tenía 18, 19 años. Mi padre me sacó del país, cuando yo tenía 13 años”.

Róger Rizo Valle: un criador de líneas de gallos

Rebeca del Carmen Rizo Castro, es la hija mayor del gallero matiguaseño Roger Rizo Valle, quien falleció el 9 de marzo del 2014, por problemas renales. Roger Rizo fue, sin lugar a dudas, unos de los galleros más observadores y pacientes por la raza del gallo fino del pueblo de Matiguás y sus alrededores. Falleció a la edad de 62 años. Rebeca, que hoy tiene 41 años, recuerda a su padre con sus gallos y gallinas de la siguiente manera:

“Mi papá tenía 62 años y amaba los gallos y le gustaba tomarnos fotos con sus gallos a todos sus hijos, dejo 9 hijos. Somos 5 hijas mujeres y 4 varones. Róger, el que me sigue, que tiene 40 años, es gallero y él actualmente reside en Estados Unidos.

Roger Rizo Valle
El recordado y destacado castador de gallos de navaja corta, don Róger Rizo Valle. Don Róger, fue también miembro de la primera Junta de Gobierno de Reconstrucción Municipal, de Matiguás.

Antes, mi papá manejaba sus gallos aquí, en la casa, pero últimamente él se los había llevado a un lugar que se llama Guanawás, tenía allí una finquita y un negocio. La mayor parte (del tiempo) se dedicaba al comercio, y su hobbie eran los gallos; se dedicaba últimamente a tiempo completo a la crianza de gallos. Era uno de los mejores de la zona. Después de su muerte, los gallos les quedaron a mis hermanos más pequeños, porque aquí, en la casa, solo me encuentro viviendo yo.”

Roger Rizo Valle: el mejor gallero de Matiguas

Iván Meza, se emociona al recordar y hablar de su inseparable amigo en los gallos, Roger Rizo Valle, y de él nos cuenta:

“Muchas gracias, por darme la oportunidad. Es un honor poder hablar de nuestro pariente, amigo, hermano Róger Rizo Valle. Nos conocimos desde hace muchos años, él me conoció desde niño, mis primeros gallos los tuve a través de él, y en Matiguás era el mejor representante en gallos de líneas, muy fanático, muy dedicado, don Róger Rizo a sus gallos.

Rebeca Rizo
“A mi padre Róger Rizo Valle, le gustaba tomarle fotos a todos sus hijos con sus mejores gallos”, recuerda su hija Rebeca Rizo. En la gráfica, con gallo de navaja larga propiedad de su padre.

Pude ver en su casa muchos trofeos ganados en competencias, en torneos, y muy respetado hablando a nivel nacional en su momento, pues llegó el momento de su partida. Tuvimos momentos muy bonitos, momentos muy agradables cuando mirábamos soltar un gallo y él quería capearse los golpes del gallo oponente, y eso nos ocasionaba de una manera que la mirábamos humorística, pues esa era su naturaleza de él. Adoraba sus gallos, tenía los mejores gallos de Matiguás.

Jamás lo vimos discutir en una gallera, en un redondel, fue hombre muy respetuoso y hombre muy dedicado a sus quehaceres como comerciante de granos; los galleros de Matiguás lo estimamos, lo recordamos con cariño. Él era de todo, era de todo, muy selectivo con sus gallos, siempre en topes de gallos él me llamaba, me invitaba, nos íbamos a los topes de gallos, y entonces en la gallera del municipio jugábamos con los vecinos, y entonces lo vi personalmente ennavajar y soltar gallos, él cuidaba también, pues era un lujo verlo soltar.

“Creía mucho en el pelo, cuando íbamos a la gallera dejábamos pasar las dos primeras peleas para ver qué color estaba dominando y cuando ganaba cualquiera, decía: está ganando el mejor gallo. Lo recuerdo con mucho cariño, pues estuve muy cerca de él en su enfermedad y en lecho de enfermo. Fue un gran amigo, un gran castador y un gran gallero”

Según mi hermano Francisco Guevara, quien fue amigo de toda la vida de Roger Rizo Valle, a quien conocí a través de él en el cerro El Apante; Róger, más que gallero, fue un excelente castador de líneas de gallos.”

Galleros de familia

Iván Meza Blandón, tiene 46 años de vida y heredó de su abuelo Facundo Meza, y de su tío Rodolfo Blandón, la pasión por los gallos y es productor agropecuario. Don Iván Meza, nos expresa algo sobre su experiencia gallera:

Ivan Meza
Iván Meza.

“Tengo cinco padrotes de navaja corta adquiridos de los criaderos de Boanerges “Pepe” Matus y Oscar William Castellón. Actualmente, tengo 60 gallos en desarrollo entre 4 y 8 meses. Tengo una hija y le gustan los gallos. Tengo más de 20 años metido en los gallos”.

Nueva generación de galleros de Matiguás

Francisco Lumbí Urbina, tiene 34 años, es productor ganadero y tiene diez años de estar en el deporte de los gallos y heredó de su padre, don Oscar Lumbí Ruiz, su afición por los gallos. Oscar, nos cuenta brevemente sobre su experiencia:

“He comprado media docena de padrotes para hacer mi propia raza, con un valor de 150 dólares cada uno. Mis gallos tienen sangre de los gallos de don Octaviano Gutiérrez Molinares, de Muy Muy, y de Eduardo Martín Valle López, de Ciudad Darío. Actualmente, soy uno de los galleros de Matiguás más activo, tengo 50 gallos en cuido”.

Francisco Lumbi.
Francisco Lumbi.

Bismarck Salgado Meza, tiene 43 años, se dedica al comercio de compra y venta de ganado, su hobbie son las peleas de gallos, y también nos habla sobre lo suyo:

“Heredé de mi padre Tomás Salgado Gadea, mi afición por los gallos de pelea; desde los 12 años he andado con mi papá en los gallos. Hice mi raza con padrotes que les compré a Silvio Osorio, de Tecolostote, y a Eduardo Martín Valle, de Ciudad Darío. Antes compraba gallos, hoy más bien vendo”.

Bismarck Salgado
Bismarck Salgado

Concepción Estrada Jarquín “Chombía”, es el gallero activo de mayor edad de Matiguás, tiene 57 años y 25 años de ser gallero y él, naturalmente, nos cuenta de sus gallos:

“No tenemos armadores en Matiguás. Actualmente nos arma Marlon Montenegro, de Río Blanco y Edgar Mendoza. Mis tres hijos: Mario, Dolores y Denis son galleros”.

Recordando a sus galleros

Los actuales galleros de Matiguás recuerdan con mucho aprecio y cariño a sus galleros fallecidos: don Rodolfo Rojas, Roger Rizo Valle, Aníbal Gutiérrez y Ramón Esteban Gutiérrez.

Ramón Esteban Gutiérrez
El recordado Ramón Esteban Gutiérrez, gallero y abogado de Matiguás, nieto de don Ramón Gutiérrez Saavedra, de Muy Muy.

Francisco Lumbí Urbina, tiene el mayor cuartel de gallos de Matiguás y su cuidador es don Francisco Jiménez y su hijo Cristofer Jiménez. Llegó de La Trinidad, Estelí, y tiene más de 30 años de dedicarse al cuido de gallos de combate. También hay galleros en muchas de sus comarcas, como Leopoldo Huerta, de la Comarca Tierra blanca, y el dueño de la gallera del pueblo Ramón Rivas Sosa.

Foto de Portada: En el orden acostumbrado, los galleros de Matiguás Cristofer Jiménez, Francisco Lumbí, Iván Meza, Bismarck Salgado, Francisco Jiménez y José Armando Cruz.

Articulo tomado de la edición Julio – Agosto 2015