Galleros de Río Blanco

Texto y Fotos de Mario Tapia

Hoy en día. el gallero nicaragüense es más conocedor del arte de preparar y seleccionar sus gallos. Ahora no hay secretos ni misterios para preparar los gallos. Todo gallero o grupo de galleros ha tenido que informarse, prepararse y profesionalizarse para poder competir de mejor manera. Actualmente, uno de los equipos más duros de roer es el de los galleros de Río Blanco.

Los amigos galleros de Río Blanco son personas trabajadoras y humildes que no tienen grandes instalaciones ostentosas para sus gallos, pero sí saben seleccionar y preparar sus gallos de mejor manera. Su mayor logro es haber ganado y compartido el primer lugar del “IV Derby de navaja corta”, el pasado 7 de febrero, con el equipo de Frank Vallejos en la gallera de Estelí.

En los “Torneo Nacionales de Gallos” ellos han sido dignos rivales de cualquiera.

El deporte de las peleas de gallos, como muy bien expresa el gallero boaqueño Juan José Palacios, “Hoy, adonde vayas en Nicaragua te sale un gallo bueno, en cualquier parte, desde aquí a la Cruz de Rio Grande o hasta la costas del mar Caribe, nadie llega a robar a una gallera. El gallero nicaragüense sabe más de raza, cuido, navaja, castar y es más observador de sus gallos. Este es uno de los mejores aportes de la Revista Gente de Gallos y el programa de la radio”.

Más de 40 años de presencia del gallo español en Nicaragua

Históricamente, en Nicaragua desde la colonia se crió y jugó el gallo de navaja larga o “libre”, parecida al del gallo peruano que lucha actualmente con la famosa navaja “Hoja de Olivo”. La presencia y cruza del gallo español o caribeños con gallos asiáticos se inició en Nicaragua hace un poco mas de 40 años, durante una larga metamorfosis de tamaños y usos de la navaja de tres cuartos, media pulgada, un cuarto y tres líneas, hasta establecerse formalmente en dos líneas. De lo anterior, son impulsores muchísimos galleros nicaragüenses con cuyos nombres se podría hacer una larga lista.

El gallo de navaja corta o “chispeado” es el que más se juega hoy en Nicaragua y prácticamente se ha establecido como un combatiente con características a seguir por todo gallero de inclinación y pasión hacia esa línea de gallos y navaja, como lo hacen los galleros de Río Blanco.


En el orden: Reynaldo Gómez, Leónidas Blandón, Elder Mendoza, Rudner Reyes y Heberto Gutiérrez en la gallera de Muy Muy.

Muy competitivos

Los galleros de Río Blanco, en su mayoría, son de origen campesino llegados de diferentes partes del país, principalmente de Matagalpa, Boaco, Estelí y Matiguás. Todos son jóvenes, siendo el más adulto de ellos Francisco Altamirano García (51), quien llegó de Matagalpa a Río Blanco en 1971. Son gente trabajadora que se dedica a la labor agraria o al comercio.


Leónidas Blandón armando uno de sus gallos en la gallera de Muy Muy.

Han hecho su propia raza

Francisco Javier Altamirano García, tiene 22 años de ser gallero y nos cuenta su trayectoria: “Mi papá, Epifanio Altamirano, era gallero; somos ocho hermanos, aquí vino a nacer el cumiche. Nuestros gallos son criollos, por lo menos yo saco mis gallos de los mismos gallos que hemos jugado; de ellos yo escojo los padrotes, porque observo al gallo que es bueno y cortador, que es gallo fino, y entonces, así yo he ido haciendo los cruces de los gallos. Por lo menos ese gallo que le enseñé ahorita, yo lo saqué y lo ganamos 8 veces. Una vez lo tableamos. Ahí mismo uno mira el que puede dar buen gallo y así hemos ido sacando. Por lo menos yo no he ido a comprar padrote nunca, ni puedo decir que mandé traer un padrote de Estados Unidos o de otro país; aquí, en Río Blanco, nosotros sacamos los padrotes”.

Francisco Altamirano
Francisco Altamirano

¿Le tenés temor a algún equipo de gallos en Nicaragua?

No, no. Nosotros por falta de tiempo no vamos a todas las jugadas de gallos que hay Nicaragua, pero con nuestros gallos no le tenemos miedo a nadie, para eso los llevamos, nosotros con el primero que nos aparezca echamos la pelea ni andamos escogiendo clientes para echar un gallo. Lo echamos con quien se aparezca; si aparece Barrera, si aparezca Castellón, el Cubano, el que se aparezca nosotros le echamos gallos.

¿Cuál es tu gallo preferido?

Para mí un gallo, en primer lugar, debe ser castudo o sea un gallo razudo, que sea fino, porque a mí me gusta jugar en dos líneas planitas; a mí, un gallo aporreador no me gusta, me gusta un gallo fino, que tenga buen corte, y un gallo que sea bravo, que va a rematar al otro gallo. Hay gallos que matan un gallo y se quedan parados viéndolo en el piso, ese gallo no me gusta, tiene que ser un gallo que remate.

¿Qué te han dado los gallos en todos estos años?

En cuanto a los gallos experiencia, riales no, sino diversión, andarse divirtiendo pues, porque a veces uno gana, a veces pierde, a veces empata, y ahí va, la cosa es andar.

¿A qué se dedica, además de los gallos, Francisco Altamirano, en qué trabaja, cuál es su negocio?

Trabajamos en el comercio del queso, compramos queso una vez a la semana. Entra bastante queso, Río Blanco es uno de los lugares donde entra más queso aquí de Nicaragua”.

¿Quiénes son los mejores galleros de Río Blanco?

Aquí no podría decirle, porque todos tenemos buenos gallitos y son bien enrazados. Los más activos aquí los que salimos más, por lo menos, somos Leónidas Blandón, Tomás Montenegro y su hijo Marlon Montenegro, “El Tico”; está Walter López, esos son los que salimos más de aquí a jugar.”

Marlon Montenegro
Marlon Montenegro “El Tico” y Frank Vallejos, recibiendo el trofeo de campeones que compartieron en el pasado “IV Derby de navaja Corta” realizado el pasado 7 de febrero, en Estelí.

Trajo gallos de Costa Rica

Don Thomas Montenegro, tiene 53 años, llegó de Estelí hace 12 años, y de sus siete hijos varones solamente a tres le gustan los gallos, el más gallero es Marlon “El tico”.

Tomas Montenegro
Tomas Montenegro

¿Porque les dicen a ustedes Los Ticos, si son de Estelí?

Porque vivimos en Costa Rica 20 años. Llevé de aquí de Nicaragua y traje de allá también; allá tenía gallos también. Tengo 10 años de ser gallero y todo el tiempo he sacado mis gallos.

¿Cuál es el éxito para ser un buen gallero actualmente, en Nicaragua?

Ser cuidadoso con los gallos y sacar lo mejor, ser bien observador en los gallos. Eliminar lo que no sirve, porque todo mundo le echa gallo bueno a uno, verdad, y es azarearse uno con un gallo malo; eso no sirve, no es de gallero.

¿Cuál es el tipo de gallo que le gusta a usted para preparar, qué cualidades debe tener?

Tiene que tener bravura, mucho coraje, es vergonzoso que un gallo le quite a uno la pelea; hay que sacar gallos buenos, esmerarse por sacar buenos gallos. Me gusta el Assil con español.

¿Y cuántos padrotes tienen actualmente?

Tengo 5 padrotes. Español con Assil. Traje de Costa Rica unos españoles, que eran colombianos, y he conseguido alguna raza con el señor Pepe Matus, él me ha prestado gallos.

¿Cómo ve el futuro de los gallos en Río Blanco?

Muy bueno, aquí hay muy buenos gallos y buenos galleros, como don Chico Altamirano, Leónidas Blandón, Oscar Mendoza, esos son los que se preocupan mucho por los gallos.

Leónidas Blandón
Leónidas Blandón

Montenegro: ¿qué hay que enseñarle al gallo?

Nada, el gallo es natural, él trae ya la casta en la sangre, él trae todo, no hay que enseñarle nada; lo que hay que darle es resistencia para que aguante la pelea. El gallo es natural, honestamente, el gallo que nace bueno nace bueno no hay que hacerle nada, solo darle resistencia, comida, darle su aseo, porque desde chiquito ya viene con lo que va a dar. Es como el caso de mis tres hijos varones, dos no les hacen caso a los gallos, mientras Marlon no; a ellos les gustan los gallos pero no como a Marlon que se va al final, donde sea que esté una gallera él va.

Otra cosa: el gusto por ser gallero es natural, ya viene con esa sangre de ser gallero, y le gusta desde chiquito. A Marlon, desde chiquito le gustaban los gallos, los ponía a rascar desde chiquito; me sacaba los gallos y se tromponeaban en Costa Rica y los hallaba tuertos. Ideay, a tu hijo, me dicen, ¿por qué le enseñaste a ser gallero? No le enseñé yo, él va con esa descendencia de ser gallero.”

El cuidador debe estar encima de sus gallos

Reynaldo Gómez, es nacido en Río Blanco, tiene 37 años y es el cuidador de los gallos de Francisco Altamirano García. Él nos cuenta de su experiencia: “La afición por los gallos me viene de mi abuelo Leopoldo Valle, cuando jugaban gallo navaja larga. Yo cuido los gallos de Francisco Altamirano García, actualmente tengo 30 gallos en cuido.

¿Qué es lo que se necesita para ser un buen cuidador de gallos?

Lo primero es estar atento con los gallos.

Los clasificamos topándolos y probando los gallos. Ahí es donde uno mira el mejor para irlo seleccionando y descartando lo malo. Yo preparo los gallos en dos, tres meses.

¿Qué tipo de gallo te gusta para jugar?

Claro, tiene que ser rápido, peleador y ligero. La rapidez, raza, el corte.

¿Cuántos vuelos les das, cuántas corridas les das y cada cuántos días trabajás tus gallos?

Yo los trabajo día de por medio, tres veces en la semana: corrido, careado. Aquí les damos un solo tiempo en la mañana, según el peso del gallo y tienen buena digestión. Es importante el ennavajador, con Martín donde hemos andado jugando ha ganado bastante, hemos ganado más que lo que hemos perdido. También tenemos criadores de confianza a quienes le compramos gallos, son galleros de Nueva Guinea, esos blancos que están ahí, esos los trajo un muchacho de esa zona, y como él vivía en esa zona y se vino para acá el trajo los gallos; la mayoría ahora aquí los saca. Don Chico Altamirano, saca cien gallos por lo menos.

Cuido gallos desde chavalo; donde estoy cuidando, ya tengo como seis o siete años.

O sea que los gallos que han ganado en los Derbis, ¿vos los has preparado?

De aquí salen, yo he cuidado también los gallos que han jugado en los Derbis.

Muchos galleros joven

Leónidas Blandón, divide su tiempo de venta de productos veterinarios con su pasión por los gallos. Cría y casta gallos en su casa y los desarrolla y cuida en un humilde cuartel de gallos y es un digno rival en cualquier redondel donde ennavaja sus gallos.

Walter López, tiene 30 años, nació en Río Blanco y es fanático de los gallos desde chavalo, es un deporte que da diversión. “Me gusta jugar mis gallos, que el cuidador me los cuide bien y lucirme en una jugada de gallos,” nos dice López.

Walter Lopez
Walter López

Sus galleros muertos

Los galleros de Río Blanco recuerdan con mucha estima a sus galleros muertos, como Heliodoro Treminio, Víctor Solano y don Miguelito Altamirano, a quien como mejor recuerdo le fueron a depositar a su tumba el trofeo ganado en el “IV Derby de navaja corta”

Sus galleros

Los galleros de Río Blando son jóvenes. Encabeza la afición gallera de Río Blanco don Francisco Altamirano García, sus hijos Elmer y Norvin Altamirano, don Tomas Montenegro y Marlon Montenegro “El Tico”, Leónidas Blandón, Erick y Walter López Martínez, don Francisco López Martínez, Oscar Mendoza, Hermógenes Moya, Víctor Solano Sosa Jr., Eddy Martínez Valle, Reynaldo Hernández “El Buey”, Juan Alaniz, Juan José Barrera, Ramón Sosa, Santana Calero, Florentín Ramírez, Heliodoro Treminio “El torito” y Helder Mendoza.


Francisco López Martinez


Reynaldo Gomez


Reynaldo Martinez

Norvin Altamirano
Norvin Altamirano

Foto de Portada: En el orden acostumbrado: Erick López Martínez, Leónidas Blandón, don Francisco Altamirano, Walter López Martínez y Oscar Mendoza Sandoval.