Las tres leyes que protegen las peleas de gallos en Nicaragua


El criador cubano Gustavo Sánchez y Selser Eduardo Tapia, de Gente de Gallos.

Texto de Mario Tapia

Después de 21 años de trabajo de hormiga en nuestra Revista Cultural GENTE DE GALLOS, estamos obligados a preguntarnos qué resultados positivos hemos tenidos a lo largo de una generación.

Es cierto que tenemos cosas y logros positivos como el Artículo No. 391 del Código Penal que legaliza las PELEAS DE GALLOS en su tercer párrafo de la siguiente manera “Se exceptúa de las disposiciones anteriores los espectáculos o juegos de tradición popular, como las peleas de gallos y corridas de toro”.


Un trió del criadero de «Escobedo Farm». En Estados Unidos las peleas de gallos están prohibidas, no así su crianza.

Otro logro en estos 21 años es haber logrado que la Ley General de Turismo, Ley No. 495, que promueve la recreación y esparcimiento familiar en un ambiente higiénico, cómodo y seguro, y señala en su Artículo 49 lo siguiente “El turismo social y la recreación para la población es un servicio promovido por el Estado, con el propósito de elevar el desarrollo integral y la dignidad de la persona. El Estado promoverá espacios para el desarrollo de la cultura popular. Entre otros, coliseos gallísticos, plaza de toros, etcétera, en todos sus aspectos.”

Por otra parte, la misma Ley para Protección y el Bienestar de los Animales, Ley 747, protege las PELEAS DE GALLOS en su Artículo 34, y señala que “Las peleas de Gallos, como tradición y costumbre nicaragüense sólo podrán realizarse en las galleras autorizadas, dispondrán de normas y reglamentos a cumplir; las galleras serán autorizadas y reguladas por las municipalidades; los torneos de gallos se realizarán en horario diurnos y solo podrán prolongarse durante las fiestas patronales de todos los pueblos de Nicaragua y en torneos nacionales e internacionales, previa autorización de la Seguridad Publica.”

Todo lo anterior fue resultado de una actividad donde nuestra voz, y nuestra Revista Cultural fue escuchada. Ahora, insisto ¿cómo enfrentar los nuevos retos de la modernidad, y cómo organizar a la afición y luego depurarla.


Un gallo giro de la cría de «G Cutter» en Waco, Texas, Estados Unidos.

Modernizar no quiere decir matar la tradición y su esencia cultural. La modernización debe ser dirigida a corregir y eliminar los abusos y triquiñuelas que hoy utiliza una buena cantidad de llamados “galleros”. Esas acciones de algunos delincuentes que pasan como galleros, suceden por la falta de organización y de una autoridad gallera con respaldo de la autoridad policial.

Eso debe ser tarea que todos los galleros honestos –que son la mayoría— deben comenzar con interés para eliminar las lacras señaladas, que tanto daño ha hecho y hace a la afición gallera y a los gallos en Nicaragua.

Los gallos están protegidos por tres leyes, ahora nos toca a los galleros verdaderos y honestos hacerlas respetar, organizándonos y denunciando a los malandrines que infestan nuestra buena y linda tradición gallera. ¡Es hora de organizarnos ya en nuestra Asociación Nacional de Galleros de Nicaragua! Solamente de esa manera sobrevivirán eternamente las PELEAS DE GALLOS en Nicaragua.

Articulo publicado en la edición Mayo – Junio 2013